martes, 30 de marzo de 2010

touch and go



siempre que puedo
(y se me presenta la posibilidad)
me asomo al espejo inmenso de algún lago inmóvil,
o me inclino sobre la cristalina reflexión de un río tranquilo,
o aunque más no sea
espío dentro del charco minimalista y pacífico de un cordón de vereda

y me miro

sólo un segundo,

un touch and go.


Sucede que quiero comprobar

a ver si todavía existo

del otro lado.

domingo, 28 de marzo de 2010

él, perro.





no entiendo por qué extraña razón los perros me siguen.

y SE que me sonríen, porque los veo mirarme!!!!!!



punto.






* * *
sí, hoy te gustó el alfajor que te compré.
te merecías un jorgito, con esa cara tan simpática, alegrándome la salida del laburo.
gracias por acompañarme hasta la parada de bondi!!!!

pd: sí, ellos me siguen y yo les hablo. Y?

ad infinitum



"And I finally realized,

that was our problem:

we were rational

we made sense.

On paper we were ideal,

but life is not on paper."

(w.allen, whatever works)






* * *

taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarde darse cuenta

y temprano extrañarte.-

c'est la vie.


jueves, 25 de marzo de 2010

calidad.



básicamente, quiero expresar mi descontento por cierto tipo de cosas que existen y uno tiene que LEER (y aguantar!).

hace un rato, estaba mirando la caja de un aparato eléctrico (llamémosle aparato eléctrico "NN") y entre las instrucciones/descripción del mismo, decía "calidad premium, calidad de exportación".


A VERRRRRRRR, qué significará "calidad de exportación":

...que lo que se exporta es de buena calidad?

...que lo que no se exporta es de mala calidad, o calidad más baja que lo que sí se exporta?

...que lo que es de mala calidad se queda para consumo interno porque 'los de adentro' nos comemos cualquier cosa? (perdón, sarcasmo y punto de vista subjetivo incluidos)

...que lo que es de mala calidad no se exporta para no quedar mal con 'los de afuera' y no mostrar la hilacha, como dicen las viejas? (perdón, sarcasmo y punto de vista subjetivo incluidos)

...que 'los de afuera' tienen taaaan buen nivel que marcan un standard para que nosotros tengamos que clasificar nuestros productos en "lo que es de exportación" y lo que "no es de exportación"? (perdón, sarcasmo y punto de vista subjetivo incluidos)



entonces me pregunto por qué XXXX* nosotros tendremos que clasificar nuestros productos en base a si es para nosotros, para ellos, para los de adentro, para los de afuera, o para mi tía Rigoberta?!




Suele pasarme algo parecido en el restaurant donde trabajo.


Ejemplo:

Entra comanda con cualquier plato (llamémosle NNN**)
Aparece Fulanita Firufla y grita por detrás de la barra: "Que esté lindo porque es para el dueño!"
O aparece Fulanito Mejunje y grita por detrás de la barra: "Che, que sea copado porque es para el hijo del tío del primo del abuelo de la amiga del cuñado del dueño!!"


Mi único pensamiento es:

si viene EL DUEÑO, o FIRUFLA o MEJUNJE o MI TIA RIGOBERTA a comer a este restaurant, quisiera que los cuatro platos salgan exactamente igual: PERFECTOS.

No me interesa si es para el dueño (en tal caso no le pongas batatas, porque sabemos que no le gustan, preguntá, o reemplazalo por papa que es lo que normalmente pide) o si es para QUIEN SEA, la cuestión es que SIEMPRE tiene que estar lindo, perfecto, frío/caliente, o crocante, u ordenado, según el plato referente que alguna vez el chef te mostró diciendo "se hace así".
Hay cosas que (para mí) no deberían variar según el que CONSUMA, sino el que PRODUCE. Claramente, estoy hablando de cosas medianamente standarizadas! Como la calidad (a mí me vendés una barbie con cabeza con pelo; a Pirulito, como lo estimás poco o no te importa, le vendés una barbie defectuosa y con la cabeza aplastada, sin pelo, al mismo precio).


Eso es lo que me lleva a pensar un accionar así: que no importa. Y sí debería importar!

No nos sirve quedarnos con los restos de lo que regalamos o damos a otros.
Todo tendría que tener el mismo mérito, calidad y valor.
Porque creo que el valor no solo lo pueden tener las cosas por sí mismas, sino que también se lo da el trabajo que haya puesto alguien en ellas, o el tiempo, o la dedicación, o afecto, etc.
Así como cuando uno regala cosas, pone cierto esmero y no regala aquello que le 'sobra', deberíamos darnos cuenta que lo que cada uno consume, tampoco deberían ser sobras, sino cosas que realmente valgan la pena.



Se aplica a todo, creo.





La única conclusión a la que puedo arribar en este momento es...

...pobre mi tía Rigoberta!!!!
que la calidad que tiene ella es menor que la de exportación, y encima, cuando fue a comer al restaurant, le llevaron todo frío porque no era la dueña!











NOTAS DEL AUTOR:

*"XXXX" puede utilizarse a conveniencia de cada uno, y extenderse en dígitos, símbolos y letras como cada uno desee, según el estilo y longitud de puteadas que normalmente emplee.

**no confundir "NN" (que designa al aparato eléctrico mencionado con anterioridad) con "NNN" (que se refiere a un plato de comida ejemplo, personalizado por la persona que lea este post). En caso de que este post no sea leído, el plato ejemplo queda vacío, y no es marcha y sale, mantener en el calientaplatos, por favor.


martes, 23 de marzo de 2010

sorpresivamente.



salí de la ducha, y fui a refugiarme entre el sillón y tus besos.
con cariño, alcé mi índice dibujando círculos en tu mejilla. deleitándote, cerraste los ojos de inmediato, y respiraste tu propia sonrisa.

después, me besaste tiernamente y te quedaste mirándome por un rato:
"Que te pasa?"
"Es que todavía tenés olor a cebolla en las manos y me encanta."

sonrojándome por demás, intenté disculparme con algo de gracia:
"Es que no puedo separarme completamente de mi alter ego cocinero."

me besaste otra vez, cerrando los ojos:
"Me encanta, de verdad."


y te creí.
y te besé.
y me encanta
ba.



yo, perro.



hoy fue un día extrañamente productivo.

fue día de franco.
fue dormir más de cuatro horas.
fue almorzar sentada y cómoda (para variar).
fue mirar una película coreana (como siempre).
fue salir a comprar mercadería, para cocinar para alguien. para tres.
fue caminar muy despacio e interrumpidamente, mientras sacaba una foto, dos, tres, en el camino.
fue dispersarme completamente con la cámara, y sacar cincuenta y dos.
fue que me siguiera un perro.
fue que me sonriera otro perro, y me siguiera también.
fue tomar sol, brisa, veredas de colores, y pasto.
fue llegar a casa y que miles davis me cantara.
fue bailar mientras me cantaban.
fue hacer cena, y hacer postre, y tomar vino rico mientras comía ambos.


hoy fue hoy,
y estuvo bastante bien.


miércoles, 17 de marzo de 2010

nada mal, para variar.





cuando salí hoy del trabajo, llovía.
ni mucho ni poco, solo llovía.

y algo que suele pasar en días como este, hoy no sucedió.

no había olor a tierra mojada!!!

al principio fue casi decepcionante.


sin embargo

me sorprendió un olor sencillamente apetitoso,
casi entretenido,
(diría que)
un atisbo de las tardes de invierno, ya próximas...





en mi tarde de lluvia, salí a caminar por la calle, y había olor a churros con chocolate.
(y no había confiterías ni bares cerca!)




hoy, fue diferente.
y un poquito mejor que la tierra mojada.
(al menos así opinaba mi paladar, sonriendo...)


viernes, 12 de marzo de 2010

Dodgson's advice.




"Empieza por el principio,

luego prosigue hasta llegar al final,

y allí detente."



jueves, 11 de marzo de 2010

hay cosas que me encanta olvidar




suele ocurrirme que olvido lo

reconfortante
deliciosa
enigmática
inspiradora
reminiscente
e
increíble

que puede ser una taza -humeante y aromática- de té.





y me encanta olvidarlo,





porque lo redescubro con cada nueva tetera.


y es como si fuera la primera vez,

(y me sorprendo)

me maravillo,

y la paso genial.


lunes, 1 de marzo de 2010

fin del fin. inicio del principio.


...la primer cosa extraña que me sucedió ese día fue que, de pronto, yo estaba quietita y callada, a punto de cantar el himno nacional argentino. Y a partir de ahí, todo sucedió muy rápido.

Lo primero que pensé, fue que la última vez que había estado en ese mismo contexto (intentando contener la risa, y tratando de ocultar mis ganas de bailar al ritmo de las trompetas, como me pasa siempre que tengo que cantar el himno) había sido hace mil años. O al menos, así lo sentía.
Recuerdo que todavía estaba en el colegio, terminando la secundaria, y pensando que iba a empezar una nueva y aaaamplia etapa en la que me sucederían miles de cosas. (Y así fue.)

Sin embargo, este día en el que yo estaba cantando el himno, parada al lado de un puñado de alumnos y un ramillete de profesores, a pesar de que el contexto era el mismo que aquel día en el colegio, las cosas eran completamente distintas.


Me estaba recibiendo.


Pero... si habían pasado tan sólo dos años desde que empecé a pagar la matrícula. Dos años? Dos años!

Uno puede decir: "dos años, blah, no es nada!".
Pero por otro lado, "dos años" es suficiente tiempo para que pasen UN MILLON de cosas.

Y así fue.

En estos últimos veinticuatro meses me pasaron miles de cosas, y además, completamente diferentes, opuestas.

Pasé de pelo largo a pelo corto. De un color a otro. Pasé por varios estados civiles y diversas situaciones amistosas y familiares. Viajé. Me quedé quieta. No paré de correr. No dormí. Me dormí despierta. Me pelee, me arreglé y me volví a pelear. Extrañé, ansié, recordé, e intenté olvidar otra vez. Me amargué con estados de salud preocupantes, y disfruté de gloriosas explosiones de buena salud. Ahorré. Gasté. Invité y me invitaron. Armé, rompí, y empecé a armar otra vez. Sigo rompiendo... Sigo armando... Conocí un lugar increíble, y me fui. Conocí otro, también me fui. Sigo buscando lugares increíbles, para no irme. Olvidé. Aprendí. Cedí. Me impuse. Fui niña. Fui mujer. Sigo siendo ambas. Trabajé, renuncié, y trabajo de nuevo. Abandoné trastos viejos, y acumulé trastos nuevos. Sigo siendo la misma, y cambié un montón. A veces me perdí, y después me volví a encontrar. Y a veces me pierdo todavía, pero siempre que me pasa, sigo intentando encontrarme.



Sin embargo (mientras todavía cantábamos) en vez de estar haciendo esta revisión, no sólo de mi vida, sino también de mi carrera gastronómica, estaba completamente absorta en un cartel del instituto. Y en vez de estar planeando mi futuro, estaba contando la cantidad de letras "O" que había en ese puñado de palabras.

Y había cuatro.


Claro, a la coneja escritora no me la saca nadie de adentro.


Por supuesto que sí estaba haciendo una especie de resumen inconsciente de todos los acontecimientos que habían tenido lugar en esta pequeña fracción de tiempo, medida en seminarios, clases, matrículas, viajes en colectivo, boletos de tren, días de lluvia con cuadernos a cuestas y mucha paciencia, salsas y especias.
Pero en ese momento, no podía controlar mi cabeza y decir "listo, terminé esta etapa". Tenía la mente dispersa en cosas banales y en el fondo me costaba creer que me hallaba donde me hallaba.

Un muy lejano atisbo de conciencia, me hacía ver que en ese momento, no sólo empezaba una amplia etapa en la que me pasarían miles de cosas, sino que yo también tendría que hacer que las cosas pasaran.

Muuuucho esfuerzo, sí.

Sangre, sudor, dinero, quemaduras, desperdicios, desechos, alimentos, ingredientes, lágrimas, risas, papeles, lapiceras, exámenes, monedas, filminas, apuntes, mesadas, harina, sal y vino.

Todo eso, y más, me había hecho llegar hasta donde estaba ese día. Y sin darme cuenta, había crecido.



* * *


Aunque quizá hoy me mire, y a veces me vea a la deriva (pensando que todavía me faltan millones de cosas por ser y hacer, y que el tiempo corre muy rápido para intentar hacerlo todo), si comparo con lo que YO era al inicio de aquel período de veinticuatro meses, puedo ver claramente que hay muchas cosas que antes no tenía idea que existían, y hoy en día las tengo más que incorporadas.
Si todo eso puede suceder en dos años; entonces en diez, calculo que me van a pasar muchísimas otras cosas increíbles. Y en veinte, yo voy a hacer que pasen millones de cosas extraordinarias.
ESO es crecer. Es caminar, correr, o lo que sea, pero moverse hacia adelante. Y hacia arriba.



Porque así sucede.
El tiempo corre, pero uno también está corriendo con él.







Y nunca vamos a parar,

ninguno de los dos.