martes, 23 de marzo de 2010

sorpresivamente.



salí de la ducha, y fui a refugiarme entre el sillón y tus besos.
con cariño, alcé mi índice dibujando círculos en tu mejilla. deleitándote, cerraste los ojos de inmediato, y respiraste tu propia sonrisa.

después, me besaste tiernamente y te quedaste mirándome por un rato:
"Que te pasa?"
"Es que todavía tenés olor a cebolla en las manos y me encanta."

sonrojándome por demás, intenté disculparme con algo de gracia:
"Es que no puedo separarme completamente de mi alter ego cocinero."

me besaste otra vez, cerrando los ojos:
"Me encanta, de verdad."


y te creí.
y te besé.
y me encanta
ba.



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