lunes, 31 de mayo de 2010

merca-de-ando




domingo, 18:00 hs.
salgo del laburo, reventadísima (sí, aunque sea temprano), y de camino a casa paso por el determinado supermercado (llamémosle 'S') en el cual me habían dicho que había ofertas sobre ciertos productos gastronómicos importados (tipo especias, arroces exóticos, raíces y demás) que normalmente estarían a cincuenta pesos, y hoy estarían a la mitad... ok, deal.... entonces me bajo del bondi, entro al supermercado S, busco lo que necesitaba, pero veo una maceta de barro divina que también necesito para el cáctus que me regalaron cinco horas antes, y ahora sí me voy a la caja, pero veo un bibliorato enorme que me vendría perfecto para guardar todos los apuntes del instituto que estuve acomodando la noche anterior y no tenía dónde poner, así que mejor me llevo dos biblioratos (uh, mejor me llevo los dos grandes) pero en este momento, recuerdo que fue mala idea no haber agarrado un canasto aunque sea, ya que no agarré changuito para poder caminar más rápido y salir cuanto antes del híper afectado por la fiebre compradora familiar dominguera, sin embargo al no tener ningún tipo de utensilio con el cual contener mis futuros productos adquiridos, barajo de la mejor forma posible los tres elementos tamaño SMALL y los otros tres elementos tamaño XL mientras me dirijo a la cola de la caja rápida, que por supuesto tiene unas catorce personas ya esperando, así que sin más expectativas hago malabares por casi 45 minutos mientras me pregunto si no debería haber agarrado aunque sea una botella de shampoo y un par de paquetes de galletas para toda la semana, así al menos justifico el extenso tiempo de espera que voy a morfarme por un par de productos de mierda que si vamos al caso los podría haber comprado en cualquier otro momento pero mejor hacerlo hoy ya que estoy en la calle y así no desperdicio un día que sí tenga libre.


qué fue lo peor?
no, esto no.

lo peor fue llegar a la caja, pagar, y no tener bolsa para meter los tres productos XL. ah, claro, y que la cajera se rehusase a notarlo (neither importarle).


yo,malhumorada:
-no tiene una bolsa grande donde entren estos biblioratos y la carpeta? porque en estas comunes directamente no entran.

señoracajeramechupaunhuevo*:
-no, no tengo.
(y pretende empezar a atender a la gente que estaba tras de mí en la cola, simulando ser eficiente**)

yo,malhumorada:
-pero... disculpe. sí, yo, hola, sí, cómo se supone entonces que me llevo todo esto? tengo la cartera, la bolsa con lo que acabo de comprar..... pero todo esto otro suelto! me lo tengo que llevar en la mano????

señoracajeramechupaunhuevo:
-y sí, no sé. preguntá capaz en atención al cliente a ver si tienen otras bolsas, no sé.-
(y empieza a atender a la gente que estaba tras de mí en la cola, pretendiendo ser eficiente***)




claro que si hice 45 minutos de cola porque la cantidad de gente llegaba hasta la otra punta del supermercado, la cola de atención al cliente era diez veces más larga y no pretendía pasar un minuto más en ese lugar.






solución:
malabarista extrema, logré llegar (puteada de por medio, para darme fuerzas) hasta la parada del bondi, y me tomé un colectivo por las fucking cinco cuadras que me separaban de casa.












* * *
N.B.: los elementos marcados con uno o varios (*), denotan una postura completamente subjetiva sobre el hecho o persona que se está describiendo.


1 comentario:

  1. el supermercado es una odisea.
    No entiendo por que no pones el nombre de estos inutiles, asi dejamos de ir, o al menos vamos sabiendo que comprar ahi!

    tucuMALA

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