viernes, 14 de mayo de 2010

y ella puso cara de circunstancia.






pleno corazón de barrio, jueves, 8:54 AM. vereda angosta.

elemento#1:
rejunte de niños de segundo o tercer grado y sus maestras, caminando (por la vereda angosta mencionada con anterioridad), de a cinco filas a la vez.


elemento#2:
mujer de 22 años con el cabello fucsia, caminando por detrás de este colectivo infante, intentando pasarlos a toda cosa para no llegar tarde al trabajo.


situación#1:
luego de unos expectantes 50 metros, uno de ellos la nota de reojo, y codeando al compañero más próximo dice:

"-correte, correte Fulanito, dejá pasar a la Señora"

consecuencia#1:
el corazón de la chica se detuvo, y ella cayó al suelo con ruido sordo, más muerta que ratita en pecera sin agujeritos de ventilación.

resolución#1:
no, en realidad esto último no sucedió. quiero decir, el corazón de la chica no se detuvo, porque POR SUERTE el niño se corrigió en menos de un segundo, dándose vuelta otra vez:

"-bueno, a la chica! correte así pasa la chica, dale!"








conclusión#1:
ufff.

estuvo cerca!

un segundo más que tardara en darse cuenta y ya sería tarde.


conclusión#2:
si la historia no estuviera contada en tercera persona, diría que casi se da un infanticidio con la vincha de moñito que yo llevaba puesta.



fe de erratas#1:
digo, que llevaba puesta la chica.




No hay comentarios:

Publicar un comentario