sábado, 4 de septiembre de 2010

dogging attention.





Hoy, caminando por la calle, le tiré un beso a un perro (de simpática nomás), y él volvió la vista hasta encontrar la mía.


me siguió con la mirada una cuadra y media.

(sí, yo me dí vuelta para ver si me seguía mirando.)

una,
dos, tres,
cuatro veces me dí vuelta.

y no dejaba de observarme, fijo.













la verdad no sé si dejó de hacerlo.
o estoy perra, o habré sido caniche en vez de coneja, en alguna vida pasada.

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