lunes, 6 de septiembre de 2010

palabra de autor.





Precisamente en el momento en que Lucrecia se distrajo, el Sr. Dre la miró, y dijo:

-Me gustan esos dientes de hámster que tenés, no los escondas. Son parte del folclore de tu boca.


Lucrecia, llegó a escuchar tan sólo el final de la oración, e intimidándose un poco con la palabra 'boca' salida de la propia boca del Sr. Dre, se tapó enseguida los labios con manos celosas.

Pero por dentro, sonrió ampliamente con esos dientes de hámster, pensando en que cuando saliesen de allí, le daría un beso dulcemente autóctono.




4 comentarios:

  1. No será que el señor Dre quiere ser mordido por esos dientes.

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  2. Diga que se descubre un costado romanticón atrás de todo esto. Pero déjeme decirle que una vez presencié una conversación parecida en la que el fulano le remató el "tenés una boca folclórica" con un "para ponerla 'adeeentro'".

    Insisto, diga que se percibe romanticismo en lo que usted cuenta. Y eso está bueno.

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  3. Mabel:
    decile al granadero que no se olvide el arroz con leche y los pastelitos de batata, por favor.


    Juliano:
    probablemente Lucrecia ya haya mordido al Sr. Dre, siendo hámster.


    Mariano:
    es mi deber de escritora, escribir cosas románticas (?)
    en realidad no, pero para zafarranchadas, ya tenemos a los pseudo príncipes azules (sin caballo ni caballerosidad, sin capa, y sin azul) dando vueltas por ahí. con esos me sobra y me basta!

    igual sí, está bueno!

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