viernes, 17 de septiembre de 2010

sh.



Sí, sí
hablame
así yo
te callo esa boca a mordiscones.


Seguí hablando, así te distraés mientras te miro,
mientras no te escucho en lo absoluto, pero en el fondo sí;
seguí diciendo quién sabe qué cosas, mientras yo pretendo arrancarte

palabra

por

palabra

con lengua callada,
pero (más) extrovertida (que la tuya);


hablá mientras pretendo callarte

palabra
por palabra

todas esas que me vas diciendo
mientras yo sólo te miro
y no pienso, y sí;

y disfruto
el aire que nos envuelve en el mismo instante
dejándonos más cerca
que nunca,
aunque nunca,
hayamos estado más complicadamente distantes.

Seguí contándome todo aquello que pensás
mientras yo pienso todo lo que quisiera tener
más
cerca
en este instante complicado.

Te diría que me siguieras hablando
así yo pudiera callarte esa bocaza de un mordisco

Ojalá pudiera, pero no.

Te diría que me hables,
para así quizás empezar a contestarte.





Mi alter ego
desmaya porque yo te hable.



Y a mí,

me da histeria extrañarte,

me da incertidumbre extrañarte,

me da locura extrañarte,

me da bronca extrañarte.





Así que no voy a hablarte de esto.

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