viernes, 19 de noviembre de 2010

concierto lúdico#2






Teatro Colón: Bach + Falla + Bartók + Zimmermann.
Filarmónica de Buenos Aires, Reinhold Friedrich y su trompeta, y la mente nuevamente dispersa de una coneja.


apuntes:

qué es más molesto? escuchar a la vieja de al lado masticando chicle como una yegua? o ser una vieja yegua y masticar chicle y autoensordecerse?
(cómo pueden escuchar la música si no tienen silencio bucal?)


fagot still rules goddammit. el bendito sonido risueño de los dibujos animados de mi infancia.


qué envidia al director, SIEMPRE: cada uno tiene su propio estilo, sus códigos, sus introducciones, nudos y desenlaces. observar sus movimientos, su gracia, su temple... nada tiene que envidiar a los mejores bailarines de ballet.
ver a un director de orquesta haciendo su trabajo, es más poético y grácil que los mismísimos cisnes de Tchaikovsky.


estaría buenísimo poder escuchar una obra (o varias, o un concierto completo) sin observar a los instrumentistas; para luego volver a verla, mirándolos.
son dos mundos grandiosos y distintos, que causan y cuentan cosas diferentes.


qué intriga poder tener el cuaderno del director en mis manos, y hojearlo.
yo particularmente no entendería nada, por supuesto. pero ahí está el 'back' de la magia que él aplica.


qué genial, la cortesía de la gente: poder cambiarse de ubicación, por existir un mejor asiento -libre- se disfruta x2.


sigo insistiendo: cada instrumento e instrumentista te cuenta una historia distinta. esta vez me intrigó mucho el xilofonista, y la celesta que tenía al lado, también.


rescato notablemente el buen humor, energía y hermosa vibra, del señor trompetista. contagiar a la gente su energía, su felicidad por terminar con un excelente final... se siente y se ve espléndido.
detalle mínimo: muchos performers -cuando saludan- agachan la cabeza, más ni miran hacia los asientos o ubicaciones que están más arriba. este hombre recorrió con la vista y con el puño en alto, victorioso, todas las ubicaciones del teatro. euforia contagiosa, completamente.-


algo que no sé si me intriga o molesta -probablemente ninguna de las dos- es que siempre hay gente que sale corriendo al (empezar a) terminar un espectáculo (de cualquier índole: obra de teatro, concierto, recital, película de cine, discurso, etc). esta gente siempre se perderá el muchas veces sorpresivo 'bis' que /en el caso del concierto de hoy/ fue lo mejor de la noche.


divagaciones como siempre: por ratos, la música, era sólo un conjunto de instrumentos; por ratos eran los músicos y sus anatomías; por ratos, era la banda de sonido de mis propias historias improvisadas (surrealistas y copadísimas, por cierto!).


para cerrar, (algo que en realidad sucedió al comienzo): muy gracioso el grito de una señora ("Bravo!!") antes que concluyera el segundo movimiento de la primer obra; seguido obviamente de un "CSHT!!!" de la gente que tenía cerca.
pobre señora, estaba tan emocionada y ansiosa por felicitar al maestro, que no le dio tiempo de terminar!





Un lujo, señores, como siempre.
Espero se repita pronto, es una buena forma de distraerse.


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