domingo, 21 de noviembre de 2010

dar es dar.





Los ítems que se entregan 'a voluntad' siempre tienen un 'costo' (mejor dicho, una voluntad) mayor a dos pesos.
En realidad, el costo que sea, pero con billete o moneda justos. Nada de rejunte de moneditas, a saber por qué:


si tu voluntad es tan poca -algo así como de $0,50 o $1- todo mal;
si tu voluntad -comprometida- es de $2 o $5... en realidad, no lo estás comprando?
si tu voluntad no tiene cambio, dar un billete de $10 y pedir $7 de 'vuelto voluntarioso' es casi una transacción bancaria.



Entonces me pregunto:
¿quién pone precio a mi voluntad?








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