miércoles, 3 de noviembre de 2010

it's raining again.





Sin sarcasmo,
me gusta la lluvia.
(De verdad!)

Me encanta, pese a la indisciplinada humedad capilar femenina, que arrasa hasta con el porte más engalanado.

Incluso me molesta un poco cuando la gente mira un cielo nublado y comenta: "qué día feo, está por llover!".



PERO!
pero,

también tengo mis límites!



Y es curioso (por ponerle un adjetivo) el hecho de que se largue a llover -torrencialmente- justo cuando me bajo del colectivo, a una cuadra y media de mi casa, después de todo un día de cielo celeste!


En realidad, lo curioso, fue el viento huracanado (más las ramas, hojas y tierra que volaba), las gotas enormes y frías, que casi no me dejaban caminar o ver.


Y para terminar, algo MAS curioso todavía, fue que este temporal increíble me agarró desprevenida, justo el día en que yo decidí salir al mundo con vestidito, zapatos nuevos, y piernas descubiertas, sin medias.

El único día que, pese al cansancio (de la VIDA), intento vestirme como mujer y como Dios la manda (digo, a la mujer); el único día que elijo estar mucho más que presentable; el día que me decido a estrenar tacos (nuevos y altísimos) a pleno sol de la tarde; el día que renuevo mi rutina de maquillaje; el día que decido acariciar el viento con la palidez de mis piernas... es el día en que voy a terminar pareciéndome a Golfo, el perro mojado de La Dama y el vagabundo.



Ahora sí,
algo que (sobre todo a los hombres) les parecerá puntualmente cómico, es que, como buena mujer, en cuanto llegué a casa -empapadísima- entré corriendo al baño para buscar una toalla y secar cuanto antes...


...los zapatos nuevos.





Lluvia, a nosotras no hay quien nos tire abajo!
Porque en realidad, empapadas y todo, con la cartera llena de ramas, somos irresistibles igual.










* * *
It's raining again
Supertramp



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