miércoles, 29 de diciembre de 2010

de por qué mejor (no)tener opciones.



Ella: -Si tuvieras otras opciones, sé que probablemente elegirías otra cosa. ¿O no?
Lucrecia: -No sé, la verdad. Calculo que sí. Pero ahora no tengo otras opciones. ¿No puedo intentar quedarme con ésta?
Ella: -Mientras no te arrepientas...!
Lucrecia: -¿Arrepentirme de qué? Si no tengo entre qué elegir. Además no es que no me agrade...
Ella: -Sí, Lucrecia, pero igual vos, aunque te agrade, vas a estar pensando en las otras opciones.
Lucrecia: -Te digo que no tengo otras opciones!
Ella: -Justamente, vas a estar pensando en todas las otras opciones que no tenés, pero que te gustaría tener.
Lucrecia: -Andá a cagar.
Ella: -¿Viste? ¿En cuál de todas estás pensando?
Lucrecia: -Ja! Puta.



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