domingo, 19 de diciembre de 2010

run away turn away run away turn away




Bronski: -Ah, ¿y esa cómo se llama?
Beat: -Ehh...
Bronski: -¿Qué, acaso no tiene nombre?
Beat: -Estem...
Bronski: -(...) 
Beat: -Blah. Pasame el guacamole, por favor, *ejem* gracias.


Así fue el instante en el que Lucrecia perdió su nombre.

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