jueves, 27 de enero de 2011

cum hoc ergo propter hoc



Uno lee un libro, ¿bien?. Uno lee un libro que habla de una cosa pero también de otras cosas (contadas de una forma y de otras formas también), y repara en algo que no tenía muy presente en su propia cabeza. Lo acaba de leer, le llamó la atención, y se lo queda rumiando. Acto seguido, es probable que baje a su vida cotidiana eso mismo que mascó tanto. Pronto lo reconoce, sorpresivamente, en su realidad cercana (claro, más cercana que la del libro). Quiero decir, uno toma un concepto objetivo (subjetivo para el autor), de un libro o texto que lee; luego se lo queda masticando intelectualmente; luego seloencuentra-oloaplica-oloreconoce (de modo subjetivo) en la propia cotidianeidad, cuando antes no existía, o no se lo veía.
Es como comprarse un auto verde, y luego ver autos verdes por todos lados.
O no. No sé. Nunca me compré un auto. Y menos, verde.
Ahora: yo leo libros, ¿bien?. Que hablan de una cosa, de muchas cosas, y de nada. Y suele sucederme que una sucesión de cuestiones cualesquiera (que se da primero) me lleva a tomar contacto (leer-conocer-vivir) con un verbo-o-sustantivo-puntual, del cual yo no tenía conocimiento alguno. O quizá tenía, pero muy lejano. En verdad, no sólo hablo de palabras escritas; pueden ser sustantivos y verbos, en lo más amplio del sentido de esas dos palabras... o bien, pueden ser meras palabras exactas, que respondan a dicha categorización. De todas maneras, es una forma de decir.
So, tomo contacto con alguna cuestióncosapersonapalabraacciónlugaroactitud en mi vida cotidiana, por alguna razón aleatoria y nada prevista. Y muy muy poco tiempo después (entiéndase: un par de capítulos siguientes en el libro que me esté manducando), esta cuestióncosapersonapalabraacciónlugaroactitud, aparece escrita casi como al pasar, entremedio del texto, así, como si nada. Disimulación total la del autor, pero yo me di cuenta. 
En realidad, lo peor se da cuando, luego de tomar contacto (totally random)
con esa cuestióncosapersonapalabraacciónlugaroactitud en mi cotidianeidad (for real) ésta aparece descrita con todas las letras en algún párrafo, para nada disimulado. Ergo, el protagonista se pone a hablar de ello por primera vez en la obra, pero con total naturalidad; volviéndose esa cuestióncosapersonapalabraacciónlugaroactitud, el tema casi prioritario de dicho capítulo, o incluso, del libro en sí mismo.


O.K. Yo leo libros y los aplico inconsciente (o conscientemente), como cualquiera.
Pero hay veces en que, directamente, los libros me leen a mí. 




2 comentarios:

  1. geñal, es como cuando uno dice "asi debe ser tomarte todas las pastillas alucinógenas"

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  2. el ojo siempre es propio.

    y si, libros, canciones, sabores, siembran ideas que en algún momento germinan.

    "somos los pedazos rotos del gran espejo interior", ese que refleja lo que queremos ser, o la manera en la que nos "construimos"...

    salú!
    y buena vida...
    f

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