jueves, 17 de febrero de 2011

resplandor.



Me acuerdo perfectamente
amalo.jpg   by PsykeBond
de ese día en el que me subí al bondi fantasma, el otoño pasado. No sólo el colectivo era raro, con olores y colores distintos a lo usual, sino que cualquier cosa que vos preguntaras, era respondida al instante, de una forma u otra. Recuerdo que ese día en particular, yo no sabía bien qué hacer (con vos). Si hablarte, si contarte que te quería, si querer contarte, si quererte. Recuerdo estar completamente absorta con los degradés atardeceríficos que veía entrar por la ventanilla. Recuerdo haber intentado cruzarme de piernas, bastante incómoda, dentro del reducido espacio entreasientos. Recuerdo haberme golpeado la rodilla contra el puto plástico. Y al mirar lo que se burlaba de mí frente al brusco moretón, enseguida comprendí absurdamente, que era el bondi psicodélico que contestaba. 

Claro, recién ahí me dí cuenta que yo no necesitaba hablar para recibir respuestas. 
Fue increíble. 

Por supuesto que, desde ese momento, te quise con menos culpa. Te quise como ya te quería, pero sintiendo que el universo se ponía de mi parte (o al menos el psychedelic bondi me hacía el aguante). Son esas pequeñas patadas en el orto que a veces necesitamos para movernos, para cambiar, para avanzar.
Lo que hoy resulta medio triste, es que luego de bajarme de dicho transporte místico, nunca te llamé, ni te conté lo que quería (lo que quería contarte, sobre cuánto te quería).

Y creo que, por más que después quise hacértelo saber, nunca te enteraste.



Mi única esperanza es pensar que quizás algún día, en cualquier parada de colectivo, se te aparezca este bondi revelador y te cuente todo eso que me pasaba. 









2 comentarios:

  1. quiero comentarte algo...
    pero no me decido entre el realismo mágico o una película de terror de carpenter...

    será que hoy no me decido si el amor es magia o vampiro...

    salú!
    y buena vida...

    ps: "si nao eu te dou uma mordida..."

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  2. yo el otro día quise entrar al trencito del terror y no me dejaron por grandote pelotudo

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