lunes, 30 de mayo de 2011




"Hay que recortar las idas y venidas, propias de gran parte de los hombres que merodean por las casas, los teatros y los foros; se ofrecen para asuntos que les son ajenos, en todo semejantes a gente ocupada. Si le preguntas a uno de ellos, cuando sale de la casa: "¿A dónde vas? ¿Qué piensas?", te contestará: "Por Dios que no lo sé, pero veré gente, algo haré". Van sin rumbo fijo, buscando ocupaciones, y no hacen lo que han decidido, sino aquello con lo que han topado. Sus recorridos son impensados e inútiles, como los de las hormigas, que reptan por los troncos, que se dejan llevar hasta lo más alto y de allí a lo más bajo sin sentido. Muchos llevan una vida semejante."
L.A.Séneca






Nunca voy a terminar de leer este libro.

2 comentarios:

  1. discrepo con séneca. muchas veces, si sabemos disfrutarlo, lo que importa es el camino.

    salú!
    y buena vida...
    f

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  2. f:
    comparto el pensamiento sobre la importancia del durante antes que la del fin mismo.
    pero más allá de eso, creo que lo que lucio quiso expresar, es la inconsistencia anímica, la flaqueza espiritual y pasional del ser humano que se resigna a lo que le toca o lo que tiene delante, sin siquiera intentar darse vuelta o relojear lo que tiene al costado.
    no pretendo decir que hay que planificar, apuntar a un X y más no contentarse hasta alcanzarlo; pero el poder de decisión conlleva una responsabilidad, y es la de hacerse cargo de lo que uno es, y de lo que no: sobre todo, de lo que podría ser, si se lo propone.
    Hay que arriesgarse a hacerlo, y serlo.

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