domingo, 3 de julio de 2011

missed call.

y ya te digo que estando ahí parada en la fila larguísima que atravesaba no sólo el total de la extensión del patio interno y el comedor sino también gran parte de la entrada principal yo no podía encontrarme más ansiosa ni feliz con mi glorioso ticket de papelito en la mano parada sobre el frío y soleado mediodía dominguero ante la predecible puerta blanca que pronto se abriría y comenzaría a entregar los preciados bowls cargados del delicioso elíxir de invierno cuyos aromas no sólo calientan el estómago sino que regocijan la vista fundiéndose en alegre fiesta colorida frente a nuestros mismísimos ojos maravillados que sin culpa deciden entregarse a la felicidad infinita aparecida humildemente ante ellos en forma de sopa de udon.






domingo de kermesse japonesa, 
y mucho, mucho amor.
 preparate, porque venís conmigo a la de primavera. 






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