sábado, 8 de octubre de 2011

calidad vs. cantidad






me molesta cada vez más la vacía cortesía protocolar de la gente errante que con motivo de cumplir con algún evento sociocultural entrega a un sujeto en cuestión  uno o reiterados presentes obsoletos y/o carentes de relación directa o indirecta con dicho sujeto y/o cualquiera de sus esquemas físico-conductuales esperando obtener a cambio el (in)merecido e infinito reconocimiento por algo que en realidad no tuvo nunca nada que ver con la persona adjudicada completamente sorprendida y frustrada por el falso interés.






limosna.-


























lo profundo a veces está ahí nomás de la superficie, y no es tan difícil de descubrir... depende de quién tenga la pala y cómo la use.

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