lunes, 23 de diciembre de 2013

#pido gancho

Tengo ganas de sentirme como cuando terminabas de comer un helado de palito (como el Patalín de Frigor) y veías el "vale otro" escrito en el borde.

En una racha de buena suerte, te podías llegar a comer tres helados seguidos!
Y te sentías mejor que Willy Wonka. :)

Qué genial y auténtico sentimiento de gloria...

miércoles, 4 de diciembre de 2013

De las esperas sin esperar


No me molestaría pasar (casi) toda una vida sin vos,
si supiese que al final, te volvería a encontrar.






Toda una vida para encontrarte.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Miga de pan (A.K.A. "Con migo o sin migo")

Dicen que el cerebro busca caminos alternativos de sinapsis, cuando alguna de sus áreas de ramificaciones no funciona.

* * *

Tenemos que aprender más de nuestro propio cuerpo y mente.







#adaptación

domingo, 24 de noviembre de 2013

#del efecto tardío (A.K.A.: mate cocido para niños)

...Hace instantes, nomás
en el mismo estado en que me encuentro,
sacado de la nada, y en el medio de una oración, dije:
"... casi como una cueva ..."

Y segundos después me tapé la cara,
ocultando mi sonrisa irónica aunque real.
Sonrisa de recordar algo sencillo y legítimo.
De recordarme. Tremenda.

Porque, sin pensarlo, mi mente simplemente hizo  *ssswwwop!*
y recordé algo que hace mucho mucho no decía, ni hacía, ni intentaba significar.

Me acordé de la cuevita.

Y de la cuevita de chivo.

Porque la cuevita de chivo no era solamente un lugar.

Era ese lugar en el mundo,
ese momento, ese instante, esa sensación, esa actitud.
Era un sentimiento, como dicen.

Y la decisión de marmotear veinte minutos más mientras (me) preparabas el desayuno;

y luego,
mientras se tostaban las tostadas,

cuevita.

A veces me pregunto de dónde me salen estas cosas...

miércoles, 13 de noviembre de 2013

#Del Viaje Al Que Nunca Me Acostumbro. (A.K.A.: Eso no se hace)



El mundo se divide en dos grupos:


la gente que empuja para meterse en el subte o tren,

y

la gente que no empuja, y muere aplastada.




Haciendo foco en ese tremendo momento en el que llega, por ejemplo, un tren.

Uno mira la cantidad de gente parada en el andén cuyos ojos se encuentran en llamas, luego hace mentalmente los cálculos aritméticos para ver en qué orden probable ingresarán al vagón, y escucha cómo finalmente las puertas se abren. Trrroc.

Si es que tuvimos la bendita suerte de quedar justo frente a la puerta del vagón, vemos cómo se abre la entrada, destapándose el interior del mismo gracias a la gente que puja por bajar haciendo ¡PLOP!. Y ojo, que ese sonido no es sólo de destape, sino del miedo de quedarse adentro que late audiblemente en las  entrañas de cada uno de esos seres.


Sincronizadamente con el arrebato de bajadas, uno siente en la nuca cómo ya la gente detrás suyo comienza a empujar, y cómo, exudando ansiedad y desespero por subir al tren, se empiezan a amontonar contra los pobres diablos ubicados delante de todo en la fila. 

A todo esto, el vagón se encuentra incómodamente repleto, por lo que sólo ingresan, cómodamente, unas cuatro o cinco personas (nótese que esta palabra, aludiendo confortabilidad, es un mero decir).


Ése, es el momento exacto cuando las personas que aún se encuentran con un pie en el anden y un pie en el transporte, aplican el fenómeno de compresión o compactación, el cual consiste en inclinarse hacia adelante hasta formar un ángulo de aproximadamente 135°, posicionar su cabeza semejando un toro, entrecerrar los ojos, y empujar con todas sus fuerzas contra la gente de adentro.

Aunque parezca lo contrario, esta gente es prácticamente inofensiva, y no son el objeto de mi queja ni atención (nótese que esta palabra, aludiendo inofensividad, es en comparación con lo que sigue, claro).



Mi censura a la humanidad recae sobre aquellos que, a todo esto, todavía se encuentran con los dos pies en el anden, no uno, sino los dos; y quienes inmediatamente terminado el proceso de compactación, asumen sus posiciones dándole la espalda al vagón y a la multitud que los mira aterrorizada sabiendo lo que prosigue. 
Cuando colocan sus manos 'estiradas en V' contra el marco de la puerta -siempre dándole la espalda a los pasajeros- se quedan quietitos cual rulo de estatua con cara de pirata agobiado por el estreñimiento.

La clave de esta postura, es aguardar al momento preciso en el que el Guarda del tren hace sonar su silbato (significando esto que consiguientemente se cerrarán las puertas) y recién en ese momento y paralelamente al cierre de las mismas, proporcionar con los 'brazos en V' la palanca suficiente como para ingresar al transporte aparentemente sin esfuerzo,  pero aplastando a las últimas personas que hubieren subido; re-comprimiendo a las primeras personas que hubieren subido educadamente; las cuales a su vez comprimirían a los viajantes que pacíficamente ya eran parte de la tripulación inicial del tren (que hasta ahora venían zafando).





Análisis de situación: el tren llega al anden, y frena ante una horda de gente desesperada por subirse. Como cuando los zombies son agresivos y tienen hambre, viste?


Luego de la gente que desesperadamente intenta bajar, suben desesperadamente los que querían entrar, en tres tandas ordenadas directamente por proporcionalidad de compresión (de menor a mayor), y el resultado no es más que un montón de ropa arrugada; carpetas de dibujo dobladas a la mitad; bolsas estrujadas e inutilizadas; espaldas con codos clavados entre sus vértebras; maletines y mochilas incrustadas en lugares varios; olidas involuntarias de chivos, alientos y emisiones ajenas surtidas; apoyadas voluntarias;  problemas de oxigenación en la gente de poca altura; vestidos manchados de barro de bici (en el caso que el vagón en cuestión sea un furgón); pisotones inesperados; miradas inquisitivas inesquivables; puteadas aleatorias y, básicamente, un montón de gente hecha mierda.

Ahí es donde soy fiel creyente que el mundo queda dividido en dos: la gente que empuja última, importándole una mierda el resto de los tripulantes, y la gente cuya caja tóracica queda reducida al tamaño de un pan lactal Fargo.

...Después me preguntan por qué llego cansada al gimnasio.



Yo soy buena gente igual, loco. Aunque también quiera y necesite viajar, soy de las que hacen la cola y si no entran, no entran; y esperan otro tren.


Pero no da hacer estas cosas. No da arrugarle la ropa a nadie... 

Porque así, termina siendo solamente la vestimenta, lo que nos diferencia de los animales.

(Encima ellos viajan en manadas, piaras, bandadas y cardúmenes mucho más ordenados y prolijos.) Psss...




#ViajarEnHoraPicoMeLastimaLaMoralYlaLumbar


viernes, 8 de noviembre de 2013

What it feels like for a girl.



Y porque leí en algún lado que no sólo existe la melancolía pasada, sino también la futura. Melancolía de saberse en otro lugar que no es el esperado, haciendo otras cosas que no serán las deseadas. Áspera proyección. Melancolía de estar allá y no aquí; de ser la otra, y no ésta; de haber sido aquella, y nunca ser la misma.

Tanto tiempo convenciéndose de no ser la correcta, de tener algo mal, de no poder controlarse ni decidir cómo ser y proceder; de tener que cambiar de piel... Termina llegando el hoy, y todavía siendo la misma, nunca se es lo que se quiere ser. O al menos se quiere ser la misma pero en otro tiempo, para al menos estar con quien se quiere estar.

Porque, estoy contigo, y luego existo. Porque soy lo que soy, pero todo lo que fui y seré, quiero serlo contigo. Porque quiero que seas éste y no aquel; porque quiero que seas todos, pero más acá y no tan allá. 
Porque todavía sos el mismo en mi cabeza, aunque en tiempo real quién sabe dónde andarás y cómo serás. Porque hoy sos el mismo, pero en otro tiempo. Y porque ¿quién me dice? quizás ya incluso seas otro. El de mi memoria, el de mi recuerdo, el de mi corazón, ya seguro que no sos. No si estás tan lejos. (Acercate.)

De todas maneras, normalmente me controlo. Esto surgió porque leí algo -a alguien- y me nostalgié. Pero me nostalgié atemporalmente. Porque leo sus palabras, y a veces creo haberlas escrito. Y me siento tonta, me siento usada. Me siento repetirme, y veo que es normal, que es así a destiempo, con todos. Con todas. Y me avergüenza saberme repetida, pero por sobre todo, saberme igual que otra y peor, igual a mi siempre, con la misma daga teatral Capulesca entre las manos entumecidas. Saberme repetida, repetitiva y tan visceral. Siempre hay una excusa, parece. Y visto desde afuera es un desastre inentendible, inaceptable; pero desde el escenario ¡ay, William! quizás tú y los tuyos me creerían. En otra época, parecería una de las tuyas. 

De todas formas, leer algo y nostalgiarse, es nostalgiarse de leer algo recordable, algo situable, comparable, y a la vez tan lejano como la que lo escribe. Porque yo siento su dolor, y empiezo a creer que nuestros abismos se hacen cada vez más grandes, y perdemos carrera. Porque si ella está tan lejos, yo estoy peor todavía. Porque en vez de consolarme con su llanto, pierdo esperanzas en mi historia. 

Quizás debería contarle, uno nunca sabe. Pero no sé si ella me entenderá como la entiendo yo. O mejor dicho, como la siento.




domingo, 3 de noviembre de 2013

#insomnio (anoche soñé contigo)




Di mil vueltas para escribir esto, porque no sabía cómo expresarlo sin que resultase extraño a la vista, o desquiciado. Pero qué más da(?)


Como cualquier pensamiento extraño que uno pueda tener, en algún arrebato de tristeza imaginé formas de olvidarte.

Ya que no puedo sacarte de mi cabeza, imaginaría ser Clementine y borrarte de cada recuerdo. Borrar los recuerdos en sí. Nunca saber que exististe. Pero luego, no, porque estaría borrando las cosas más lindas de mi memoria y de mi vida. No podría eliminarlas. Así que no cuenta como solución imaginaria.

Yendo a otro extremo, me puse a pensar en que quizás la muerte es una forma natural de olvidar a las personas; o diluirlas. Quizás mi mente te tiene presente todo el tiempo, porque está esperando encontrarte a la vuelta de la esquina, vana ilusión. Tal vez si supiese que no hay chances terrenales de volverte a cruzar, dejase de buscarte. Saberte etéreo, por causa divina y ajena. Pero luego, no, tampoco sería solución; y la tristeza sería distinta -menos pasional y más sombría-, pero aún infinita. Porque... ¿nunca pensaste qué harías si la luz de tus ojos muere? ¿Cómo te sentirías, qué le pasaría a tu cabeza? ¿Cómo se articularían tu pasado y tu futuro? ¿Cómo se desenvolvería tu presente? Quiero decir, si la persona que le da el sentido a tu alma, muere.


Entonces ¿qué otra me queda? Nada más que la realidad. Recordarte como algo lindo; saber que no debo decir más nada; luchar contra las ganas de ser optimista esperando que llegue nuestro tiempo; y mientras tanto seguir sin poder sacarte de mi cabeza, sabiéndote una ley lejana e intocable. Existes, y estás en algún lado. Basta con un bondi, un llamado, un papel, o un saludo. Pero basta de todas esas cosas, porque no debo. (Pero podría... )

 

jueves, 24 de octubre de 2013

Salidas con Frank.


-Las margaritas te ponen mimosa -categorizó Frank.

-No lo sé, quizás. Pero no se trata de eso solamente. ¿Nunca fuiste espontáneo? ¿Impulsivo?
-Sí, casi siempre. Aparezco y desaparezco a voluntad ajena. ¿Eso cuenta?
-No.-dijo ella- Eso es espontaneidad ajena, en tal caso. Suponiendo que siempre dependés de la locura del cerebro de otro.
-Bueno, ¿y vos qué? ¿Vos cuán espontánea sos, a ver?
-Mirá, dame unos... veinte? minutos más, y te juro que voy a tocarle el timbre. Porque estoy a punto. Así como estoy. Digo... a esta hora.
-Definitivamente, -rió Frank- eso sería espontáneo, melancólico y...
- ...Y estúpido -completó ella- pero te juro que, aunque no esté tan segura de querer ir a tocarle timbre, aparece esta corazonada, y no me queda otra más que aprovechar un rapto de valentía. Así, escucho cada vez más fuerte ese deseo, en el silencio que se produjo al aquietarse mi cabeza.
-Claro, silencio en tu cabeza por el alcohol en tu vaso. 
-No, tampoco hubo suficiente. Hablo simplemente de... silencio. Como cuando te vas a dormir y apagas la luz, que todo se aquieta tremendamente. Y allí, te escuchás. O mejor dicho, te oís. Nada más claro... y más incierto.
-Y andá «ya» a su departamento, entonces, y hacele ring!
-Dame un rato nomás, Frank, dame un rato. Total, no tengo apuro; y tampoco hace falta que esté despierto del todo...
-Pero, ¿pensás que va a abrir a esta hora?
-Depende. Si no sabe que soy yo, quizás si. Y si sabe... no sé.
-Yo creo entonces que no deberías ir. ¿El silencio en todo este tiempo no te significa nada? -increpó Frank. Él sabía muy bien cuánto tiempo había pasado. Y ella también, aunque prefería no usar reloj, ni calendario. Semana a semana, mes a mes, año a año, había logrado reducir el tiempo a pequeñas rutinas comestibles; aptas para cualquier espíritu estrangulado.
-El tiempo no significa nada. El tiempo pasa y uno ni se da cuenta, Frank. Pero seguimos siendo los mismos, y si queremos, puede no haber pasado más que un minuto; un minuto en el que simplemente nos distrajimos, y listo -dijo ella mirando hacia otro lado. 

A veces el tiempo es nada más que una espera. Espera por un minuto glorioso en el que uno pretende recuperar el rumbo de su vida. Y a veces, el tiempo es un instante en el que se resume nuestra existencia; un minuto de reloj, durante el cual entendemos nuestros deseos; un minuto en el que uno comprende su destino; un minuto en el que uno se arrepiente, aunque tarde, por algo irreparable; un minuto en el que uno comprende el significado de alguna palabra que repitió toda su vida sin saber qué quería decir, y finalmente halla significado. Un minuto en el que esperamos que el otro nos diga qué hacer, o cómo seguir. O un minuto en el que nosotros debemos marcar el ritmo, y dar un paso hacia el otro, caminar hacia la montaña, por más que asuste. 

Por lo pronto, ella está parada en su puerta, a las 03:25AM, sin animarse a tocar el timbre. Y él, probablemente en un mundo paralelo del otro lado de la puerta, no tenga idea de que hay alguien esperando, alguien decidiendo si recordarle cosas que hasta ese entonces había dejado olvidadas, quizás por fuerza mayor.



El tema es cuántas vidas habrá que esperar, para saber si ella tocó, o no, el timbre.







En la historia de él, quizás nunca pase. 



En el universo de ella,
















































viernes, 11 de octubre de 2013

#arremetimiento













el amor llega sin golpear la puerta 

y



se va sin hacer ruido


lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Verde, yo?







Siempre hay algo en nosotros 
que no madura con la edad.

(Jacques Benigne Bossuet)









Y es la parte mía que MÁS me gusta :)


domingo, 15 de septiembre de 2013
















hoy te vi,y no me miraste;
como si no me hubieras visto jamás.




sábado, 14 de septiembre de 2013

Yo no suelo hacer estas cosas (pero Hagamos Un Trato)





Es tan lindo saber que usted existió. 
Uno lo siente vivo.




14 ~ Sep. 

Feliz cumpleaños, dondequiera que esté (o no).

viernes, 30 de agosto de 2013

#reflejo







Justo en ese momento,
vi el cielo rosado y sentí cómo el aire caliente me despeinaba.

Y sentí que cualquier cosa podía pasar.






Lástima que duró un segundo nomás...

Otra veeeeeeez?

                                                

xVilla.



y el me besaba. cómo me besaba.
fuego a fuego
ceniza a ceniza.









esta vez, ¿sabés que? ya no te olvido. 

estoy, hasta el fin del mundo.






lunes, 19 de agosto de 2013

(not.)







sometimesihavesomuchfuniforgetabouteverything_SamBrown.jpg



























*     *     *
(Aunque en los momentos buenos, él también me haga falta, ni se lo digan; no lo va a entender.)



lunes, 12 de agosto de 2013

#madrugona (apéndice)




Dicen que los príncipes azules no existen, pero yo hoy vi en el tren a un chico comiendo un cuarto de helado a las diez de la mañana. 

Si eso no es buen indicio, no sé qué es!




#madrugona



Contras de levantarse muy temprano, cortitas y al pie:

*Levantarse muy temprano.

*Dormir menos.

*La radio sólo pasa informes de noticias y deportes.

*Los transportes públicos van llenísimos, y se viaja horrendamente (o "en sandwich").

*En invierno, no ha salido el sol aún, y no se ve un sorcho la vela.



Pros de levantarse muy temprano, guitarreando:

*La radio pasa informes de noticias y estado del tránsito/transporte público, por lo que me entero antes, si alguien se tiró a las vías de mi tren, y no me lo tengo que tomar.

*En invierno, todavía no ha salido el sol, pero para cuando tomás el tren, podés ver cómo el cielo va cambiando de color y se pone relindo durante el viaje.

*En cierto modo remoto y contradictorio, todo está más tranquilo porque el mundo entero todavía no ha despertado... Aunque haya cientos de hormigas viajeras en la calle, la mitad de ellas aún no se ha espabilado. O quizás, como soy yo la dormida, no noto el intenso movimiento de la calle.





Todo depende del cristal que tengas a mano, en el momento en que necesites mirar.


viernes, 9 de agosto de 2013

Y todavía era de noche.




Hoy a las 6.30 de la mañana, había un tremendo aroma a garrapiñada en la calle... desde que salí de mi casa. 

Fue mágico!*
















*Cabe la posibilidad de que mi definición de "mágico", sea completamente distinta a la definición particular de cualquier otra persona. En caso de guardar semejanza con la definición de cualquier otro individuo, será pura coincidencia; sin embargo, que no sea semejante, es más que probable.


jueves, 8 de agosto de 2013

De por qué sigo siendo minita (y sobre todo, minita yo) - Parte 2


~Porque me gusta poner cara de misterio/psicótica cuando estoy en un Banco, e imaginarme en una película tipo Bruce Willis estallando todos los vidrios con una ametralladora y mi cara de loca, aunque el resto de los que están ahí no me imaginen como Bruce Willis sino como loca simplemente.

~Porque me gusta cantar y bailar en el baño de la oficina: es grande y con espejo tipo de baile. Pero no se lo vayan a decir a mi compañera, total a veces ella baila conmigo.

~Porque a veces me gusta cocinar, e ir contando el paso a paso de la receta, aunque sea mentalmente, como si alguien me estuviera mirando o yo estuviese en... la tele(?). Tiendo a hacer eso desde que soy chiquita y es medio psycho, lo sé; pero sucede muy de vez en cuando y casi sin que me de cuenta; en realidad lo hago menos de lo que me parece.

~Porque me acostumbro tanto a los animales que, cuando la otra vez mi gato estaba afilándose las uñas y se tiró una banqueta encima, yo desde la cocina, al escuchar el ruido e intuir lo que había pasado, instintivamente pensé preocupada en preguntarle de lejos: "Santino, estas bien?!". Qué bueno que mi lóbulo lateral se dio cuenta antes de preguntarle! Mira si me contestaba.

~Porque cuando hay sol y cielo celeste, y tengo los headphones puestos, se me sale bailar mientras espero el semáforo para cruzar, en la esquinita de la vereda. Y cruzo bailando!

~Porque le mando flancito en cajita con moñito a mi compañerita de trabajo gemela cuando me quedo en casa y ella está clavada laburando. Aww.

~Porque también soy re ortiva. Aw.

~Porque me gano apodos contradictorios. Porque siendo morocha de ojos verdes, algunos me dicen "Polaca". Porque siendo bastante morticia, redondita, cortita y anti-fashion, ahora también me gané un "Barbie". Por suerte soy Barbie Latina y no Yankee, o eso me dicen.

~Porque me encanta la Acción Poética; y sonrío al leer poesía en la calle, desde las paredes. 

~Porque tengo un Sharpie indeleble colgado del celular, y sonrío al hacer acción poética en la calle.

~Porque le tengo toda la paciencia que no tengo, a casi toda la gente mayor. Y no me va tan mal... (a ellos, les va mejor).

~Porque ya dejé y retomé el gimnasio mil veces. Y me gana la dejada.

~Porque me conozco, y cuando algo no me convence, aunque lo siga, eventualmente lo termino deshaciendo porque no me termino de convencer. Y tejo y destejo hasta el cansancio.

~Porque no me resisto ante un hocico mojado. Aunque babee (él, no yo). guau.

~Porque me arrepiento de tanto, que ni yo me soporto. Y los demás menos. Y yo lo sé.

~Porque mi cara seria es como cara de enojada; aunque creo que si yo fuese bonita, sería sólo cara seria.

~Porque no puedo dejarme el pelo en paz. Y me encanta. Y en un mundo nipón usaría miles de pelucas de colores.

~Porque mi nariz es una biblioteca de aromas de mi infancia y la vida.

~Porque me da miedo la vuelta al mundo, y nunca lo había dicho. Ni cuando me subí.

~Porque tardo cuarenta minutos dentro de la mercería para comprar cuatro botones y un metro de cinta. Y porque me quedaría cuarenta más.
~Porque además, cuando entro a la mercería y veo seis u ocho mujeres esperando y comprando, me alivia pensar que todavía alguien hace cosas lindas y a mano; que alguien se preocupa y no todo está olvidado.

~Porque me gustan los roedores y las serpientes y los unicornios y los arco iris. Soy una contradicción.

~Porque aunque no le tengo paciencia a la madre naturaleza, me gusta tener mis plantitas comestibles y aromáticas. Y aunque no las quiero esperar, las espero; y madre naturaleza me sorprende; y de pronto el tomate se volvió todo rojo, cuando ayer era amarillo. 

~Porque me engancho leyendo cosas en Wordreference, la RAE, o simplemente el diccionario. A cualquier hora. En cualquier lugar. Y no necesito nada más.

~Porque le doy vida a cosas inertes. No literal, pero lúdicamente. 

~Porque todavía me da miedo el Golem de un cuento que leí de niña.

~Porque uso mochila (una vez cada mil años), y mientras la lleno con las cosas aburridas de gente grande que necesito o tengo que llevar; yo me siento niña exploradora en pos de una nueva aventura. Y nunca la lleno con 100% de cosas aburridas; siempre llevo algún tesorito, y algo para el camino, y caramelos por si acaso. Uno nunca sabe.

~Porque no me gustan demasiado las golosinas de adultos, y prefiero las de niños.
~Porque me duran medio minuto.
~Porque también puedo racionarlas (cual niña exploradora que empaca su mochila), aunque no sucede muy seguido. Nunca.

~Porque a veces me asusta recordar la edad que tengo mientras me comporto como me comporto, y prefiero no pensar en cómo se ve desde afuera esta incongruencia.

~Porque algún día voy a conocer a Alf.

lunes, 5 de agosto de 2013

No soup for me.




Después de un día largo
las ansias de volver al hogar
-si es que se sabe dónde queda-
y si es que hay alguien allí, esperando.






















esperame?

domingo, 4 de agosto de 2013

De por qué sigo siendo minita (pero por sobre todo, sigo siendo yo) - Parte 1



La otra vez mandé a todos a cagar inclusive a Murphy con sus leyes eólicas de las cuales ya he hablado en otro posteo donde menciono mi "Esquema de cambios Eólicos en proporción al Vuelo y Longitud del Bies de los vestidos que me pongo" y definitivamente dejé de usar shorts bajo las polleras y vestidos porque total si se ve la bombacha que se vea Pero tengo que confesar que ese definitivo me duró menos de una semana definitiva de viento y viajes en colectivo para volver como perro arrepentido a revolver mi ropero y retomar el uso sobre todo en los días de viento de mi antigua y diminuta calza-tapa-calzón para evitar papelones Y es que ojalá sólo el viento fuese mi problema Cada vez que viajo en bondi va lleeenísimo de gente por lo que no sólo voy parada y cargada haciendo equilibrio con todas mis facultades sino también tratando de compensar con movimientos corporales exóticos las maniobras histriónicas del pseudo Meteoro que va al volante En un lugar así es bastante difícil mantener la entereza Por suerte y cada tanto hay un chico lindo que me da el asiento sólo porque sí y quizás también por tener una cartera y bolsas más grandes que mi cabeza y entonces puedo seguir viaje azorada y asombrada pero mayormente agradecida y sentada Ahí es cuando tengo tiempo de mirarme rápidamente al espejo y chequear que no me haya olvidado nada fuera de la cartera en casa y controlar el no tener todavía las pantuflas puestas Porque a la mañana soy un desastroso zombie dormido Aunque hasta ahora nunca miré para abajo y me vi en pantuflas pero más de una vez me di cuenta de que tenía toda la ropa y/o piernas embarradas Porque aunque yo juro que antes de salir me baño y me pongo linda y me echo perfume aunque semidormida claro no sé cómo hago pero en menos de una hora siempre me las arreglo para tener una pata de perro o varias marcada en la ropa que sea que lleve puesta Y es que los canes me siguen Y yo no me puedo resistir Y cuando no me siguen los busco yo porque soy de esas que se dan vuelta cuando pasa un flaco paseando un cachorrito aunque sólo sea por el cachorrito y cero onda con el pibe O más bien cero onda con cualquier pibe porque no es que sea tan simpática tampoco Aunque tengo que reconocer que prefiero los grandes Digo los perros tipo Gran Danés o aunque sea un Shar Pei Porque los tipos grandes... blagh No los tipos grandes son un gran no no porque esos musculosos de gimnasio y revistas me desagradan casi al borde del asco En realidad pasando el borde del asco ya que si pudiese o tuviese que elegir soy más del tipo "belleza rara" y locuras étnicas y fashionistas Pero bueno si vamos al caso eso puede ser porque normalmente yo también me catalogaría y caería encasillada en ese mismo prototipo de belleza rara Bastante incomprendido por cierto pero tengo que confesar que pese a que tampoco me sobra autoestima cada tanto hago las paces conmigo misma y me animo a una bikini en una playa topísima Y me peino el agua salada y las estrellas de mar que se me enredan en el pelo porque debo reconocer que no se siente tan mal ni tan raro cuando estás ahí y te dejás de joder con las rarezas De todas formas claro que no soy la más indicada para hablar de rarezas ni nada ya que tengo unos cuantos problemitas (?) O al menos eso me han dicho Sin embargo prefiero más bien pensar que soy particular en determinadas cosas Unas cuantas cosas como gustos y pasatiempos Just like one of a kind (?) Y es que muchas veces prefiero una tarde de mate libritos y mucha mucha tela y/o paciencia para coser bordar atar y remodelar alguna ropa loca o moño gigante en vez de salir a parrandear por ahí Es más la otra vez me dijeron y ya lo conté acá en el blog que soy como Doña Petrona o peor Bah me dijeron que mejor porque sé coser tejer hacer bricolage y cocinar palmeritas para una tarde de sol en el pastito Y creo que no está tan mal... Aunque tampoco está mal parrandear y no es que no me guste pero es que todo puede tener su lugar y su momento sólo depende en qué lugar uno se ubique Bueno o en que lugar a uno lo ubiquen porque yo la otra vez me sentí ubicada de un cachetazoo mejor dicho de un baldazo de agua hervida cuando me tildaron de inocente por tener cierta edad y no darme cuenta de ciertas cosas fácilmente Y ¡ay horror! No creo ser tan inocente pero porque quizás soy algo peor y es que soy tan distraída que a veces ciertas cosas me agarran de sorpresa Y no me quejo porque ya me acostumbré a colgar cada tanto y estas cosas ayudan a darse cuenta de que uno tiene que prestar más atención para no llevarse estas sorpresas o que no se lo lleven sorprendido a uno por delante Por ejemplo cuando esa gente babosa en la calle te lleva por delante o te choca y te manda alguna guasada "ya que está" y te enchufa una especie de boludez zarpada que ellos creen es un piropo pero es una cosa terrible A mi normalmente me enfermaría cruzarme con esa gente babosa de la calle sean jóvenes viejos lindos feos caminando o en transporte público Y me sucede todo el tiempo hasta el punto del hartazgo y de mirar mal a cualquiera que te cruces en la calle Pero a la vez hay veces en las que no voy mirando a nadie y de pronto se distingue alguien entre la multitud gris y ahí sí que sé apreciar un piropo modesto de vez en cuando pero muuuy de vez en cuando y hasta yo me sorprendo Lo que sucede es que cuando se da en tiempo y forma tiene algo que funciona Porque tiene algo de retro y de antaño algo arrabalero que contagia simpatía y levanta el autoestima pero siempre y cuando sea modesto y educado sutil y ubicado Y funciona porque sonrío Y esa es la más difícil e inesperada de mis reacciones Que un desconocido o un conocido me hagan sonreír en ese orden Porque qué difícil es ser minita pero sobre todo minita yo Sin embargo a veces no está tan mal Y puede ser una sorpresa.


viernes, 2 de agosto de 2013

el ojo que no lo ve.



Mis pies han estado parados sobre tantos lugares distintos...  Y cada vez que he podido, he tratado de capturar testimonio.

Testimonio de que están siempre ahí, sosteniéndome de pie.

Gracias a mis pies, se la re bancan.


Sin querer, me salió una foto medio emo; no sólo por las tachas. 
Cuando estoy medio triste, a veces llueve. Y otras veces, me cruzo casualmente con stickers de palomita por la calle.
Pero es eso, y nada más. 

















Ah! Y esas ganas de mostrarte fotos cuando saco fotos...

Sólo que si no fueras un poquito tan pelotudo, ah!





domingo, 28 de julio de 2013

veintiocho de julio, cerca de cuando hacen el udon


Será feliz, el cumpleaños?

Sé que no debería, porque ya "no corresponde", pero todavía tengo presente aquellas cuestiones dolorosas y desagradables que te fueron sucediendo este último tiempo. Y no conozco el desenlace.

Pero, hey, aunque ya pasó mucho tiempo... todavía tengo un clon tuyo presente entre mis aplicaciones de fondo. Y eso me hace preguntarme cosas, y temer por algunas, pero desearte siempre lo mejor.

No está bueno... porque aunque el tiempo pase rápido, a mi se me hace que fue ayer. Y tengo que decir que, igual que ayer, yo, hasta el fin del mundo.

Creo que, cuando una vez te pregunté si "el fin del mundo" era un momento o lugar, me contestaste que ambos.

Yo, hasta el fin del mundo, momento y lugar.

Y ojalá sea
cumpleaños feliz.















*  *  *
Ah, y este año, me olvidé por completo del udon, otra vez. Sin querer...

viernes, 26 de julio de 2013

El invierno de Edison.



Hablando de circos, no he ido
demasiadas veces a ninguno.


Pero aunque más no sea por la
fachada,
alegran las esquinas baldías con
sus lucecitas.


Cuando se van, dejan un vacío,
ciertamente, no sólo en la vereda.

Baldío: un circo.
Alegran esas luces!
Vacío, se van.

martes, 23 de julio de 2013

Suceso Insólito No Identificado.



Hace poco, me pasó algo extrañísimo.

Es una pelotudez, pero justamente por eso me resultó tan raro.



Ante todo, tengo que explicar que no hay mucha gente que entre a ese lugar*.
En mi dormitorio, tengo una ventana. Ventana con cortinas.


**
Algunos días atrás, me senté en la silla de mi escritorio frente a la ventana, y me quedé leyendo un papel, al rayo del sol de la tarde.

Fugazmente y sin motivo, alcé la vista; y mis ojos se toparon con una de las esquinas de la ventana. Ví algo raro y blanquecino tras la cortina, por lo que me estiré y la aparté un par de centímetros.


En la esquina inferior izquierda de una de las hojas de la ventana, había una calcomanía 
pegada.


Una calcomanía rectangular, de bordes redondeados; con una frase en letras azules, y un fondo que podría ser el océano y un cielo despejado. Tenía los extremos medio borroneados, medio gastados por el tiempo, o algo así.

La frase rezaba: "Ya no quiero cambiar nada. Sólo tenerte y sentir tu piel junto a la mía, todos los días de mi vida."


Yo jamás, jamás pego calcomanías en las ventanas.
Menos, en la mía. Menos, en mi dormitorio. Menos, allí, tan inaccesible al tacto como a la vista.


¿De dónde salió? Yo todavía me lo pregunto. 


Si conozco la historia de esTa calcomanía, en algún momento futuro me avergonzaré al recordarla; pero la verdad es que ahora podría jurar y rejurar que yo no fui. Y que tampoco recuerdo a nadie que lo haya hecho. ¡Encima con una frase así! (No voy a entrar en detalles, pero es ligeramente significativa.)

Me resulta muy muy muy extraño, y curiosamente puntual.


Casi como si eso tuviera que estar ahí.


O no.




*Inexplicable.-

domingo, 21 de julio de 2013

Decálogo de los últimos cuarenta y tres días.



       Este posteo rejunta parte de mis notas durante los últimos dos meses y pico .
 Técnicamente, se lee desde abajo de todo, hacia arriba, para seguir el orden cronológico de mi cabeza.      
                                                                                                                              



#10 Haiku: Familia triste}



Últimamente 
Me rodea la muerte
¿Me toca pronto?






#9 Birome gastada}



A vos, ya se te fue toda la tinta azul de príncipe.




# 8.1 Una señal}

Quisiera hablarte, escribirte.
Quisiera decirte tantas cosas.
Cosas como algunas de las que aparecen acá, aunque no todas.
¿Cómo sé si estás ahí, del otro lado, en este mismo instante?





#8 Haiku: Ajuste de niveles}

Triste mi sombra/

Cuando me pongo oscura

Todo se aclara.






#7 Perro de Pavlov}


Porque quizás yo sea ninguna, pero vos sos casi todos.
Mi björk mi armstrong mi martins mi tankian, mi nyu mi gina, mi bale, mi arenales mi bustamante mi primavera en parís, mi perro, mi zorro, mi mesa, mi tetera mi taza de té y de té con leche. Quiero te.


Me duelen los oídos y se me estruja la panza; pero no puedo dejar de pasar por allí, no puedo bajar el volumen, no puedo.
Porque ellos, antes eran ellos. Y esos, eran sólo lugares vacíos cualquiera (o llenos), antes.


Solo que... ya no volverá a ser sólo eso, ni volverán a ser sólo ellos, jamás.







#6 De las auto-imposiciones}



Y es como si no me creyeran, pero yo juro que no me sale. Y trato, y trato, pero no me sale.
Y aunque pienso en tratar de hacerlo bien, no me sale; y encima, cuando pienso, me dicen que no piense tanto que ya va a salir solo; pero no me sale nada.

Yo sé cómo es, y qué es lo que tengo que hacer, y aún así no me sale.

Para colmo, ya sé que a otros les sale, pero a mi no, es así. Entonces me muestran, para que entienda. Y yo los miro y entiendo, pero sigue sin salirme.

Y me dicen zapata, porque trato de justificar el que no me salga. Más yo no quiero justificar nada, sólo contar que no me sale, y por qué no me sale. Y más explico, y más zapata. 

Y me enoja porque...
...si realmente me saliese, o pudiese hacer que me salga, ¿no creen que lo haría, y ya?

Calculo que no, que no lo creen, y por eso insisten en que no me sale porque yo no quiero.
Y eso me enoja otra vez. 


De todas formas, enojada y frustrada... me sale menos todavía.








# 5.1 No puedo}

Besar.te
Amar.te
Olvidar.te






#5 Nag Champa no more}



Lo que mata no es la humedad
ni los recuerdos
sino el olfato.

Maldita nariz!*~#@/!+&|°Albergas tantos o más momentos y lugares que cualquier cerebro.



Porque juraría que están todos y cada uno ahí.
Y así, paso por la misma cocina y me apoyo en la misma mesada mil veces;
Paso al lado de y abrazo la misma espalda mil veces;
Salgo de la misma ducha al mismo espejo mil veces, y extraño la misma cama, mil y una.

Entre otras cosas, 

Nag Champa no more.






#4 A cualquiera}


Si pudieses volver el tiempo atrás, ¿a qué momento regresarías? 

¿Al más feliz, para revivirlo; o al peor, para tratar de cambiarlo?





#3 De mi gusto exótico}

Cualquier verdura me viene bien. 
(Hoy, noche de cocina vegetariana.)




#2 Bastó un día de lluvia}

Me di cuenta, de que somos como esos limpiaparabrisas de bondi.
Aunque técnicamente van al mismo ritmo y cada tanto sincronizan, casi todo el tiempo van completamente desalineados.
(Aunque gracias a ello, limpian el parabrisas completo, y tienen siempre cada parte cubierta...) meh.




#1 A él}

Cuando no hago las cosas bien, desaparecés.

Cuando hago las cosas bien, desaparecés.


Tengo que dejar de elegir a gente que elige a otra gente.
Tengo que dejar de cometer los mismos errores. 
(Mi redundancia sos vos).


Nunca me decidía; y cuando empecé a decidir y elegir... pss.

No le emboco, todavía! Falta, falta...







*  *  * 

viernes, 5 de julio de 2013

"No mezclarás el ámbito laboral con cuestiones personales"



Sólo para recordarme a mí misma (PEROLAPUTAQUÉRAPIDOSEPASAELTIEMPO) que el último post fue en MAYO, me reporto fugazmente desde el laburo, aunque no me gusta siquiera abrir esta ventanita, desde aquí.

No sé, es que hay cosas que no se mezclan(?) Y no es ni el ambiente propicio, ni el lugar desde el cual explicaría o contaría nada.

No asocio Supernova con nada más que conmigo misma.
Esto significa con nada en particular, sino conmigo en general.

De nuevo, como todavía acá no existe el botoncito de "like", ni tengo un contador de visitas, este es un simple automensajereprimenda que sirve de excusa para aparecer por un segundo en este universo.

No, no me olvidé, y tengo unos cuantos borradores en la notas de mi celular.
Pero no ha habido ni cuándo ni dónde, aunque sí qué.


Y tampoco me había olvidado que desde mayo, no aparecía.

Todo sigue estando -acá- (*dice mientras señala su cabeza*)

sábado, 18 de mayo de 2013

Penélope borracha.

Al próximo ente que se acerque y  me diga:

"Ay! Pero vos sabés cocinar de todo, y bien! Y tejés re lindo! Y sabés coser y hacer manualidades... Y esa huerta... y esa ropa tan linda... ya te podés casar!! Qué pasa?"

lo voy a mirar con una cara tan, tan, TAN agreta, que encima cuando le conteste alguna boludez ocurrente como: "Sí, yo también quería, pero él no!" se va a sentir tan mal de haber abierto la boca, que se va a ir llorando.

Es como esos que joden a la gente flaca con observaciones del tipo: "Ay, tenés que comer más, sos un palito (risitas)"; o a la gente gorda con un: "Se nota que sos de buen comer! (guiño guiño)"

Comentarios innecesarios, que no aportan absolutamente nada. Hablemos de algo más interesante! Pidan una receta, de última.
Si alaban a alguien, que sea por lo que es, o hace y PUNTO. No hagan asociaciones medievales.

Yo entiendo que me ligué el apodo de 'Penélope' por llevar las agujas a todos lados (junto con un manojo de bagels o scons envueltos en servilletas a lunares de colores), y también entiendo que esas palabras las tratan de decir con "buena onda"...
Pero convengamos que son palabras de vieja casamentera, y que, en este momento, al próximo que las use, lo voy a sacar cagando. He dicho.

(Uy, me saltó alguna ficha me parece?)

Quedan todos avisados de mi molestia ocasional y dictatoria;
gracias.

:)

(Y sí, arroz con leche para un día de lluvia, también sé hacer. Están invitados.)

jueves, 16 de mayo de 2013

Hilada.


Hoy leí algo que sonaba parecido a esto, y pensé en lo último que escribí, que de alguna forma se relaciona (quizás no tan directamente, pero mi mente tiende a completar esos espacios vacíos, uniendo y relacionando cosas, de manera a veces intrincada).

"Puede ser que exista en lo más profundo de un alma, un corazón cálido, y que, sin embargo, nadie acuda a él."

De todas formas, hay corazones cálidos que están más a mano! Quizás, son más frecuentados por eso, por la bondad florecida...

Percepciones.


Aún me sigue sorprendiendo cada vez que las personas se me quedan viendo a los ojos, sonrientes y honestas, mientras replican 'me hacés reír'.

Esto suele suceder muy de vez en cuando, aunque oportunamente.

Qué distinto se puede percibir un mismo rostro, una misma palabra!
A veces está bueno notar esas otras opciones. Esas percepciones distintas.

No soy un limón, pero tampoco una cucharadita de dulce de leche.

Aunque a veces, y extrañamente, me hacen sentir una.

Menos mal que es cada tanto, no sea cosa que me acostumbre!

miércoles, 15 de mayo de 2013

Payaso loco.


A veces no te sentís tan mal parado en el mundo!

A veces no se siente tan mal, todo aquello incierto que viene!

Y a veces, te das vuelta un segundo, como por reflejo, y ves la marca horrenda que dejaste.

Y nada vuelve a sentirse como antes, ni saberse como antes.

¿Saben qué?
Él, fue lo mejor que tuve, y que podría soñar con tener.

Y hoy, eso es lo más horrendo que podría pasarme.

Me jodo por idiota, ya sé..

Ojalá fuera un gatito, para espiar en su vereda.

Si esto fuera una estúpida película de Woody Allen o Tarantino, yo sería el psicótico payaso del circo.

Quién sabe, o el elefante.

Otro día de Balada triste de trompeta...

***

¿Falta mucho para reencarnar en gatito o en ipod? O en Steve Jobs y le doy una sorpresa!