lunes, 25 de febrero de 2013

#insomnio amargo como café sin azúcar.

no me sirve ni toda la meditación
ni yoga del mundo, para esto...

volvé, por favor,
y no te vayas más.

domingo, 24 de febrero de 2013

what the fuck

Normalmente, estoy loca y soy parcialmente insoportable.

Anormalmente, soy igualmente loca e insoportable.

Cuando soy normalmente, estoy loca.
Cuando estoy loca, soy loca.

Lo mismo con la insportabilidad.

¿No me quedan esperanzas, entonces?

No habrá forma de relajarme!
O será que lo que hay, está legítimamente, y para algo.


Me pareció que en ese abismo no había más que miedo al miedo, y en esos recovecos no encontré algo suficientemente revelador o sorprendente. Ajá.
Casi que encontré nada más que yo, pero eso siempre fue un decir. Y por fin fue tangible. Por fin me vi.

¿Ahora qué?
¿Ya está?

Lo que me confunde un poco, es no saber:
¿fue una justificación, o un instructivo?

viernes, 22 de febrero de 2013

9.07AM

No puedo dormirme en paz,
porque cuando cierro los ojos veo tu cara
y no la olvido,
y no la olvido.
y cuando la veo una vez más
se me estruja el estómago con todas sus mariposas.
y cuando logro dormir,
sueño con abandonos y enojo
y me despierto tan no-feliz, tan amargada,
que por si antes no lo hubiera dicho claramente,
lo repito:
no quiero dormir nunca más en la vida,
suficiente con el desarraigo de cuando estoy despierta./

jueves, 21 de febrero de 2013

#insomnio posicional.

Yo no necesito el Kamasutra.
Necesito un libro con posiciones para dormir.
No se aburre la gente de dormir en la misma posición todas las noches de su vida? Cuántas poses puede adoptar?
Normalmente, yo termino dándome vuelta unas seis millones de veces por noche, despertándome, incómoda, cada vez.
Por el contrario, a veces me sucede que no me muevo en toda la noche, duermo seis u ocho horas -casi seguidas- en la misma posición, y me levanto con la espalda hecha un desastre.
No puede ser tan difícil...

martes, 12 de febrero de 2013

#mal*humor (literario-bitacoracoide)



Podrá parecer algo extraño (por obvio), 
pero este blog tiene absolutamente toda mi Historia disponible, a tan sólo un click de distancia. 

Claro, toda la que escribí virtualmente. Algo así como mi Historia Moderna. 
Parte de mi Historia Antigua, la debo tener en papel en algún lado, y en forma de verso, mayormente.

Pero acá, hay muuuchas cosas. Cosas que uno olvida que dijo, que sintió, que hizo, que le dijeron, que le sucedieron. Todo, todo, aunque yo lo haya olvidado (pss, con lo frágil de mi mente!) todo está ahí nomás: detrás de cada posteo nuevo que escribo. Pero aún así, se puede leer en cualquier momento.

Y eso, la accesibilidad, me da miedo. Ya hay cosas que no quiero volver a recordar, suficiente con el día a día, y con las que -por ahora- sí recuerdo. Suficiente con el morbo diario.




Blog del orto. Anoche, le tuve miedo.  


Porque empecé a leer, a sabiendas de lo que pasaría. Empecé a leer a ver si podía con eso.
Hasta que paré. Paré porque no me quería hacer cargo, y qué.



lunes, 11 de febrero de 2013

piel de gallina.





viste cuando tenés que dejar correr el agua debajo del puente?

hace poco, quiso correr un poquito, 
y entonces el resto pareció fácil... asquerosamente fácil.

allí mismo, sentí que estaba al borde del olvido, 
y de no mirar atrás. de no volver jamás. 

pero fingido.


yo no quiero agua bajo ningún puente. 
no quiero toda la mierda que se supone que debo hacer. 
no quiero actuar como si olvidara, porque no es verdad.
no quiero actuar como si olvidara, sin haber olvidado, y sentirme mal.
lo quiero a él, y ya es tan tarde... carajo.










.-


a ésta, la recuerdo de algún lado. no sé de dónde, pero me causa una sensación rara e inexplicable.  
(nostálgica y linda, aunque casi insoportablemente destructora)





One night to be confused
One night to speed up truth
We had a promise made
Four hands and then away
Both under influence
We had divine scent
To know what to say
Mind is a razorblade

To call for hands of above, to lean on
Wouldn't be good enough for me, no

One night of magic rush
The start: a simple touch
One night to push and scream
And then relief
Ten days of perfect tunes
The colours red and blue
We had a promise made
We were in love

To call for hands of above, to lean on
Wouldn't be good enough for me, no

2. El misterio del esmalte que nunca seca.
3. La "milanesita" de ternera, medía como 25x18cm.
4. La polenta salió como la de la publicidad. Pero no apareció la musiquita del final.
5. Patinando por un sueño, pronta inauguración.
6. Una pasa de uva pegada a la cara, remedio de abuela. Funciona?
7. El Vicerrector dijo que no habrá tren! Pero quizás hay pseudo recompensa. O Salvación.
8. Nerrrrvios como hace mucho. Lapicera, papel, y el síndrome de la hoja en blanco (en este caso, estaba llena de preguntas).
9. Penélope not dead. In the bondi.
10. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

domingo, 10 de febrero de 2013

#ojos de cielo


*
Y cuando a ella se le llenan los ojos de lágrimas,

el cielo oscurece, y se nubla de tormenta.
*

viernes, 8 de febrero de 2013

#conversaciones con Frank


* * *
Hace un rato, se apareció Frank entre las sábanas, y casi me mata del susto. Ya me estaba quedando dormida, hasta que vi al conejo gigante.
* * *
Mientras él me pintaba las uñas de los pies, haciendo juego con sus orejas largas y azules, se puso curioso, y preguntó: "Y si sos tan infeliz donde estás, ¿por qué no vas al lugar que te hace más feliz en todo el mundo, y te quedas ahí para siempre? Bah, si es que sabes dónde queda!"
* * *
"El tema, es que sí sé dónde queda ese lugar, Frank" -le contesté-.
"Pero cuando voy, no me dejan quedarme..."

martes, 5 de febrero de 2013

del posteo anterior

sí. se dio.
se dio eso importantísimo y tontuelísimo. eso que pertenece al grupo de cosas triviales, pero que pensás que no vas a poder hacer nunca, y entonces por eso se vuelven inalcanzablemente importantísimas.

y salté, y salto en una pata, porque al menos hoy, mandé todo a cagar. y lo disfruté.
y no fue tan mal día. fue un muy lindo día la verdad.



y voy a escuchar en vivo homesick, y voy a tener que llorar.
12.4
live from buenos aires
(aunque no tuve la suerte ni decencia de nacer en los 70/80 y poder ser parte de esa movida musical y cultural increíble... por un ratito, va a ser como en aquella época, y como si, sólo para mí. no me importa que estén viejos y fofos y comerciales. no me importa no estar en un sucucho under, y estar junto a cientos de espectadores. no me importa más que la vuelta de tortilla. lo inalcanzable, llegó, y ahicito nomás, sólo para mí)

el.sue.ño.de.la.pi.ba

lunes, 4 de febrero de 2013

cual primer día de clases.

Hace un tiempito nomás, dije que nunca fui de soñar muy en grande, ni de tener demasiadas expectativas con algunas cosas.
Sin embargo, una de ellas está mágicamente (y quizás, quizás, quizás) por cumplirse.
Esto deriva en que no puedo dormir de la ansiedad, porque para colmo, yo tengo ABSOLUTAMENTE nada que ver con que se de, o no!
Me siento ante un momento de esos en que estás como si nada, y de un segundo a otro todo cambia completamente, y nada vuelve a ser igual.
Quizás, quizás, quizás.
A esto sí, repetidamente, lo quise, lo ansie, lo soñé. Aunque ni lo estaba esperando, lo cual agrega el factor sorpresa y es mejor todavía!
Ojo, es de esas pequeñeces que solamente para uno tienen significado.
Como cuando estás antojado en la playa, y justo pasa, para vos y nadie más, el churrero.
Como estar pensando en alguien y que, casualmente, te llame.
Como prender la radio, y que esté empezando tu canción favorita.
Lo malo, es que tengo que esperar hasta mañana a que muchas cosas sucedan primero, y luego ver si sí, o si no sí. O sea, si no.
Mientras tanto, no me queda otra que el insomnio, y me acuerdo de cuando era chica y estaba en el colegio, que nos iban a llevar de viaje a Mundo Marino, a la playa, y sobrepasar la noche previa me costó horrores.
Que pensás en dormirte, para que llegue más rápido. Que no podés pegar un ojo. Que imaginas la situación un montón de veces. Que te calmas y tratas de no crear más expectativas.
(igual, a esta altura de mi vida me doy cuenta que cualquier excusa es buena para que venga el  insomnio)
Pero una cosa me aflige, algo menos inocente, y es que soy una idiota por querer compartirlo. Porque no es con cualquiera, es con un boludo al que ni le importa. Y la boluda soy yo... pero se me anuda el estómago, y me pregunto por qué tiene que saberlo, por qué necesito decírselo, si me importa sólo a mi.
La verdad es que no tengo idea de la respuesta, pero quizás es algo así como un bocado de comida. Si lo comés con los ojos cerrados, no es lo mismo, aunque lo sigas sintiendo con la boca. Si lo comés con la nariz tapada, tampoco, aunque lo sientas con la boca. Te va a faltar algo en cualquier caso.
Me falta una mitad, o, para no ser tan cursi, una buena parte.
Y ese hueco de ausencia se agita con cualquier eco de risa o de feliciñez. Porque la risa nunca es completa, nunca dura demasiado. Y cuando termina, todo queda más vacío que antes.
Cuando te olvidas por un rato, duele cada vez más el acordarse.
Esto, es de esas cosas que diría me haría muy feliz si se diese-
pero probablemente yo ni me de cuenta. No porque no vaya a disfrutarlo! Sino porque me cuesta llegar al color pleno, al máximo de todo. Todo lo que voy tocando lo enturbio.
Siento que nada está a la altura, y nada compensa este vacío.
Igualmente, no entiendo la necesidad de tener que contar con determinada persona para cumplir un sueño personal, pero soy del tipo que, para completar su propia felicidad, necesita compartirla, necesita vivirla con todas las partes de su ser. Y a mi me falta una parte importante.

En definitiva, si sucede lo que creo que va a suceder, mañana vuelvo y lo digo. Y después salto en una pata y festejo pseudo feliz, aunque una vez que termine con las fiestas me acuerde de lo trivial que es esto en realidad, comparado con lo que me duele el hueco en el estómago, lleno de mariposas muertas.

viernes, 1 de febrero de 2013

siendo directamente proporcional.

Debería escribir mi propio tratado sobre la ley de Murphy, titulado "Esquema de cambios Eólicos en proporción al Vuelo y Longitud del Bies de los vestidos que me pongo"
La fórmula plantearía que, a menor longitud o superficie de vestimenta, mayor la intensidad eólica.
Básicamente, el ensayo detallaría cómo cada vez que decido usar pollera o vestido, se despierta un viento irrefrenable a la vuelta de cualquier esquina, alias, el huracán Marilyn.