lunes, 1 de diciembre de 2014

#Del consumismo gastronómico (A.K.A.: desórdenes culinarios)

Me di cuenta de que tengo problemas con la comida.

Antes porque comé comé no puede ser que no comas nada, no puede ser que no te termines un plato dale comé que no vas a crecer y vas a tener millones de problemas dale comé terminate eso aunque sea dale que ya todos terminamos dale que te falta poco dale hacelo por mi no mejor hacelo por vos dale no me importa no te vas a mover hasta que no termines eso dale comé.

Sin embargo, soy yo misma la que ahora trata de frenarse para no comerse dos platos enteros.

Y encima, soy rellenita.

Y encima, como no crecí (quizáspornocomerperonoselodiganamimadre), soy bajita.

Y encima, soy gastronómica. (Nos importa un bledo si las harinas no se juntan con las proteínas... ¿Quién no come goulasch con spaetzle? ¿Quién no le pone manteca al risotto? Yo cocino para mí -aunque más para los otros- y definitivamente no puedo vivir tan sólo a empanadas, pizza, milanesa y salchichas con puré. Hay TANTAS cosas para hacer y probar, aunque sea un poquito! Pero es que de poquito en poquito...)



Quiero volver a los ocho, diez, doce, quince otra vez y que me rueguen para que mastique aunque sea la mitad del plato. Y masticar solo la mitad de la mitad.


Mi adolescencia, adoleció tan sólo de hambre. Quién pudiera.





viernes, 14 de noviembre de 2014

Sin control.



No me sorprende, 
más bien me angustia, pensar que estoy inundada.




Rebalso en llanto desde que tengo memoria... y nunca se acaba.




Pero no hablo de un simple lloriqueo inducido, no hablo de una histeria pasajera, no hablo de una sensibilidad caprichosa: hablo del más profundo de los vacíos; del más arraigado de los desazones; de la veta más amarga y sombría de mi ser. 
Y ese ser existe siempre, solo que a veces rebalsa en sí mismo; a veces se supera y se desborda; a veces se resigna intranquilo, y se entrega a su propia historia. 


Es en ese momento cuando me ahogo en mi misma, y sé que ya no puedo salir, ni podré jamás, porque... 


...yo soy la piedra que cae, y el abismo que la recibe.





jueves, 23 de octubre de 2014

Con el paso del tiempo, uno cada vez tiene menos paciencia; cree menos; sufre más algunas cosas. Y ya tiene poca tolerancia, o condena muy rápido (a la primera de tiro...) cuando antes se estiraba y daba vueltas antes de poder animarse a sentenciar algo. 

Ahora, es como si te vengaras por todas esas anteriores que te hicieron. Es algo más bien acumulativo, y ante la primera, ¡PAH! sentencia de muerte.
En realidad, si tengo que ser precisa, no, no es que "te vengás". Pero sí rebalsa el vaso con esta nueva cerecita, puesta encima de un montón de cosas que lo venían llenando desde antes. 

Porque eso es seguro, no es toda agua de ahora... 

martes, 21 de octubre de 2014




Algún día
vas a entrar y me vas a encontrar tirada en la cama
con un tenedor clavado entre los ojos.



lunes, 20 de octubre de 2014

(siempre seguir)




qué feo darse cuenta de las cosas,
entender es a veces tan difícil.

no porque cueste el entender algo en sí 
sino porque cuando uno entiende
cuesta tratar de cambiar las cosas

seguir como si uno nada supiera


martes, 14 de octubre de 2014



Me asombra la inescrupulosidad libertina de la gente para ir caminando por la calle metiendose el dedo por la nariz hasta el cerebro.



sábado, 20 de septiembre de 2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

Odio mis variables tangibles (no tan variables)




y el estar con vos me lo recuerda y exacerba porque cuando estoy sola cuando nadie me escucha cuando nadie me mira puedo callarlo y guardar mi secreto puedo disimularlo pero cuando me mirás todo el tiempo cuando me insinuás con la yema de tus ojos no tan ojos y cuando me recorrés con la imaginación no tan lejana a tu realidad me vuelvo la más frágil la más torpe la más arisca porque me incomoda la inexorable intemperie me incomoda la vulnerabilidad ante tu roce me incomoda mi cuerpo mis variables irremediables y pensar que no te das cuenta o quizas si no se si de ellas o de mi con mi incertidumbre y desazón me desespera porque por un lado no quisiera que lo sepas pero por otro sí quisiera que entiendas mi rechazo y mi desgano cuando de vos no salen más que alabanzas y yo me miro y se me van todas pero todas las esperanzas.



me avergüenza tener tan sólo esto para regalarte. me re baja.



viernes, 15 de agosto de 2014

viernes, 1 de agosto de 2014

La delicia de jugar en la cornisa.


Hoy recordaba una frase que leí de niña o adolescente, la cual me cautivó desde el instante en que la leí, ya ni recuerdo dónde ni cómo. 

"El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde del precipicio"

o algo así. 



No sé si será de Stendhal o no, pero ya desde pequeña comprendí la sensualidad del juego. Desde pequeña esa frase me enamoraba. Y quizás gracias a eso, comprendí el fervor del reto, el brillo en la oscuridad... la esperanza del vértigo. O viceversa.

No sé si será morbo o valentía, pero es cierto que, cuanto más cerca del borde, mejor la vista, mejor la recompensa; más vivo uno se siente. Aunque quizás sólo porque considere la muerte como cosa probable, casi visible, casi tangible. 

Se me viene a la mente una estrofa de Hyperballad, de Björk: "(...)imagine what my body would sound like, slamming against those rocks..."

La muerte, el fracaso, el dolor, el desamor. Todas esas cosas se vuelven casi visibles cuando uno se encuentra frente a frente con el precipicio que conforman. Y es que, detrás de cada entrada, hay una salida; detrás de cada vida, hay una muerte esperando; detrás de cada gozo, existe una pérdida. O viceversa. La paridad eterna -y trillada- de luz y oscuridad. 

Esto me genera una duda: ¿disfrutamos las cosas por su lado bueno, o por su lado malo? ¿Realmente disfrutamos lo positivo, o más bien la ausencia de lo negativo?

Te amo, y me completas. Y mañana podría olvidarte para siempre. 
Me enamoras, me abrazas, me apretas. Siento tu aliento tibio, y tu cercanía me eriza la piel. Mañana podrías alejarte, no mirar atrás, no mirarme más.

Será porque mañana no me vas a mirar más, que hoy yo no quiero que dejes de mirarme...

Te amo con mi vida, por mi muerte. Te amo con tu cariño, por tu desamor. 

Te amo con nuestro amor, por nuestro recuerdo.





jueves, 10 de julio de 2014

Balsa de madera.






"No cabe pedir discreción en el amor. Lo acompaña un gozo tan grande, que hay que dejar que se desborde: de otro modo, acabaría por ahogar al enamorado."

[Alexandre Dumas, Les trois mousquetaires]

domingo, 29 de junio de 2014

Nueve de cada diez mujeres recomiendan.





Mis ratos sexistas me hicieron descubrir que, detrás de cada "mujer bruja-castradora-hinchapelotas" hay un "boludo-inmaduro-irresponsable" (por no decir forro, claro).

jueves, 19 de junio de 2014

domingo, 15 de junio de 2014

Buscarte. Encontrarte. Tenerte.



Entre el frío y el alcohol
mi cuerpo busca tu calor
en la noche

qué bueno que te encuentra
y me decís que sí
cada vez
.


sábado, 14 de junio de 2014

Ese sos vos.



Qué bueno que no me estabas mirando cuando me dijiste "Te amo."
(entonces hubieras visto mi cara de pánico)

Qué bueno que me dijiste "Te amo." mientras yo no te estaba mirando a vos
(entonces hubiera visto tu cara enamorada, y me hubiera dado más pánico aún)

Qué bueno, pero sobre todo, qué bien se siente escucharlo
(mientras te abrazan fuerte y calentito)


Es un fetiche. Es una montaña rusa. Es vértigo. Es pronto. Es raro. 
(me da miedo escucharlo, pero quiero que lo repitas una y otra vez...)

viernes, 13 de junio de 2014

Llueve sobre mojado.

La otra vez, me encontraba en la sala de espera de la ginecóloga, cuando casi sin quererlo, me vi reflejada en el vidrio de la pared frente a mi y contemplé asqueada el espectro inflado, poroso e inmanejable que representaba mi cabello. 
"Asco de humedad.", pensé mientras enfocaba el exterior a través de la ventana y contemplaba desilusionada el diluvio que humedecía la tarde. 

Volví a mirar mi reflejo, y siguió sin gustarme lo que ví. "Maldito pelo. Asco, posta.", pensé nuevamente. Y, como queriendo consolarme, miré en derredor para justificarme. Claro, me di cuenta que una a una, todas las mujeres que mi vista iba recorriendo, se encontraban con una situación muy parecida a la mía. 

Empecé a relajarme. Cada una de ellas -todas a su manera según su estilo de cabello, tintura, corte y peinado- se veían en el mismo estado que yo: genuinamente alteradas por las condiciones climáticas, de una manera más que inevitable.

Pero, justo cuando mis ojos terminaban de recorrer el salón, y mientras mi alma de mujercita se sentía cada vez menos fastidiada ("mal de muchas, consuelo de tontas") la encontré a ella.

Ella, sentada en una esquina de la sala, con su pelo corto y lacio, impecable. Ella, con su carré sin frizz, prolijo y perfecto. Ella, con su estilo inalterado, a pesar del tremendo temporal que nos afectaba a todas. Parecía destacarse en un rincón de luz, mientras todas nosotras éramos parte de la plebe meteorológica sumida en la oscuridad. Y con su mirada inexpresiva mientras aguardaba su turno médico, casi parecía no importarle su condición de élite.

Y fue allí que terminó mi calma, mi consuelo. Mi sentimiento de pertenencia al inevitable colectivo femenino; todas unidas en el desastre capilar, todas hermanas en sentimiento y en sufrimiento; menos ella.

Claro, era coreana.




Estos orientales...! No hay caso, nos ganan en todas. Cómo los admiro!

Maldita herencia latina, la mía...



martes, 27 de mayo de 2014

Chau, Chau, Adiós.


* * *
Viendo "Her", contemplé escrita una frase que yo misma le había dicho a alguien hace muy poco. Fue increíble coincidencia! (O no...) Y leí otra que me gustó, también.

La primera, es algo que dice Joaquín Phoenix: el sentimiento de creer que uno ya ha sentido todo lo que se podía sentir; y que, de allí en adelante, lo que se va sintiendo son repeticiones disminuidas de esas mismas cosas.

La otra, es que el pasado es una historia que nos contamos a nosotros mismos (y a los otros).





* * *
Creo que me da miedo animarme a decir que sos historia pasada, contada, y (finalmente) olvidada. 
No sé si me da miedo por sentirme sola, o por saberte acompañado. No sé si me da miedo por darme cuenta de que no quiero volver a verte nunca más; o porque me di cuenta de que nunca me harías feliz. Mejor dicho, yo era feliz por lo que sentía cuando estaba contigo; pero no se generaba hacia ambos lados igual. No sé si me das miedo, o qué. No sé qué pasaría si nos cruzáramos. Quizás tengo miedo de que me pasen cosas. Y quizás tengo miedo de que no me pase nada...





* * * 
El mundo a mis pies, ¡oh! Síndrome de la Hoja en blanco.
Tengo ganas de empezar a dibujar nuevas cosas, me parece...



martes, 13 de mayo de 2014

Curita, por favor.


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Este posteo, surgió por algo que le pasó a una amiga. 
Nunca creí poder decirle a alguien "Ya sé cómo se siente, pero sobrevivís." 
De todas maneras, nunca creí sobrevivir a eso, tampoco. 
Creo que aún lo estoy sobreviviendo.
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Y un día cualquiera, el otro toma esa decisión por nosotros. Por ambos.

Finalmente, es el otro quien dice eso que queríamos decir, pero que nos aterrorizaba pronunciar en voz alta.


"Esto no va más". 




Y en el fondo sabemos que es cierto, por supuesto. 
Sabemos que es lo que necesitábamos decir desde hace mucho tiempo. 
Sabemos que es lo que necesitábamos hacer desde hace mucho tiempo. 
Sabemos que es lo lógico (por como venían las cosas: mal). 
Sabemos que no hubiésemos tenido el valor de decirlo primero. 
Sabemos que lo mejor es que las cosas se hayan dado así, siendo el otro el que nos encare. 
Sabemos que la parte más difícil era tomar esa decisión, la decisión de hablar en voz alta. 
Sabemos alguien tenía que decirlo. Sabemos que siempre es mejor que lo diga el otro.

O no.


Porque, en ese momento, dejamos de pensar con la cabeza, y volvemos a pensar con el corazón. 



Y entramos en pánico.


"No, no me dejes. No nos dejes. Somos... nosotros. No podemos dejar de ser nosotros."






Y aparece el llanto, el querer que la tierra nos haga desaparecer en ese mismo instante. El volver el tiempo atrás, aunque sea días, minutos, segundos.
Cuando el otro viene y nos dice "Me parece que esto no va más, tendríamos que terminar esto. Lo mejor es separarnos", nos olvidamos de toda la bronca, impotencia, frustración y descontento que sentíamos unos días atrás... Nos inunda la peor sensación de nuestras vidas: la sensación de desborde, de derrame... El amor se va. El amor se fue. Nos están dejando, y con el alma hecha pedazos.
Aparece una desesperación semejante a intentar agarrar agua con nuestras manos. Nunca vamos a poder contenerla. Nunca vamos a poder retenerla. Y una vez que esa agua haya caído en el mar, sabemos que no la vamos a volver a ver nunca más.



Pero alguien tenía que decirlo. Y hacerlo.
Y era mejor que lo dijera el otro. 
O no?


Hay cosas para las que uno nunca está preparado, como por ejemplo, arrancarse una curita. Porque si la dejamos puesta eternamente, se pudre todo lo que hay debajo. Y luego será peor, siempre peor. 

A fin de cuentas, ese consejo de abuela: "de amor no se murió nunca nadie", es cierto. 


O no.


miércoles, 7 de mayo de 2014

Eterna en mi.





Me da nostalgia pensar 
que lo único que va a sobrevivir de todo esto,
lo único que va a perdurar más allá del hoy, 
lo único que va a permanecer de esta, mi vida
tal como la conocí y la conozco

voy a ser yo misma.


martes, 6 de mayo de 2014

Cardiaca.






Cuando gano, gano.
Pero cuando pierdo, muero.

Juego de amor, o muerte.-



jueves, 24 de abril de 2014

Pare.



A veces creo que soy presa de mi propia moderación (cautelosa). Con esto quiero decir que ni yo misma sé lo que quiero y pienso, porque creo que no me atrevo ni a pensarlo ni a decirlo en mi propia presencia. Claramente, no soy muy honesta conmigo misma.



Me voy a tomar un par de litros de suero de la verdad, y nos vamos a juntar a hablar.



Después, 
contame todo lo que te diga...

miércoles, 23 de abril de 2014

Jumanji











Besos de bienvenida. 

Remolino ingrávido.

Silencio.

martes, 22 de abril de 2014

Sin lugar para esta exiliada.














Voy a fingir una muerte heroica, 



y escapar hacia otro reino...






lunes, 21 de abril de 2014

Química emocional.



5. 
Coelho decía que la vida es muy rápida, y hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos. 

Maldito Coelho.


6.
Definición que leí la otra vez del insomnio: "tiempo extra que te da la vida para seguir pensando en lo que tanto mortifica".

Maldito insomnio.


7.
Te veo, nos vemos, y está todo bien. Me llamás por teléfono, decís dos palabras, y me deprimís. 

No hables más, la cagás.




domingo, 13 de abril de 2014

Al cabo que ni quería (verla).









Peor que ponerle nombre a una ex novia suya,
es ponerle cara.



#lasparejasdetupareja



Será, será?




3.
Estoy cansada de tanto fingirte. Fingirme.

No quiero jugar a la casita con vos...




4.
Por qué será que cuando me regalás corazones, 
tengo ganas de asfixiarlos entre mis dedos?



sábado, 12 de abril de 2014

Sinanestesia



El insomnio no me dice verdades. Me vuelve desfachatada, nomás.
Me obliga a regodearme en la maldad que se reabsorbe entre mis poros.
Soy mala, eh?~

viernes, 11 de abril de 2014

#De las dicotomías afectivas.





Me apretás tanto, 

que reviento besos por los ojos;
y después no te soporto más
y quiero que dejes de mirarme.-

jueves, 10 de abril de 2014

De las decisiones (bis)





Ya entendí por qué esa vez pude entregar todo, sin miedo. 

Él no era especial; yo simplemente no tenía con qué comparar

Ni bueno, ni malo.


Es la magia hermosa de la inexperiencia, la inocencia, la ilusión, la fe. 
Hace que uno se juegue todo lo que tiene, sin pensarlo.




miércoles, 9 de abril de 2014

Si supieras...



1.
Del amor al odio, existe la misma distancia que del odio al amor.

Yo siempre estoy en el medio.




2.
Julio dijo (sacando de contexto):

"... Te quiero sin esperanza, nada más que de lejos y amargado y de noche."






martes, 8 de abril de 2014

De las decisiones.


















~
Saltar con red,
tiene olorcito a cautela

y gusto a cobardía.

lunes, 7 de abril de 2014

Fucking brain, right?



* * *

No es amor...

Es una reacción química.

* * * 

No es algo físico...

Es una reacción química.

* * *

domingo, 6 de abril de 2014

#sexismos imaginarios (de las amistades)



Si a él le agregás pollera, resulta un pelotudo cualquiera.

Pero si a ella le ponés bigote, es la amiga perfecta forever.

Quién entiende cómo funcionan estas cosas...

sábado, 5 de abril de 2014

Otra vez sopa (de amores).


Siempre me pasa lo mismo.

Nada, nada, nada... Hasta que llega un punto en el que aparecen montones de cosas al mismo tiempo, se me junta todo, y estoy a medias con más de uno. Todo sin saber qué quiero, o dónde tengo mayores posibilidades de encontrarlo. Todo sin salir a buscar. Y cuando busco no encuentro.

Pero ya estoy cansada de tomar decisiones. Estoy cansada de decidir y terminar. Y terminar mal.

Estoy cansada de terminar, y cada vez hace que me cueste más empezar... 

Me quiere, no me quiere (#de amores con Frank)


-Yo quiero ser amiga de todos los chicos, pero los chicos no quieren ser amigos conmigo, Frank.

-Y eso es porque hay gente que quiere otra cosa, no amistad.

-Bueno bueno, pero, ¿no podemos ser todos grandes amigos? Así, al principio aunque sea.

-¿Para qué, flaca?

-Y, para ser todos felices. Como grandes amigos.

-Ahjá, ¿y en realidad con eso lo que querés decir es...? 

-Que no quiero más que amigos porque no quiero tener que decidir nada, Frank. No quiero tener que elegir. No se puede elegir entre miles de personas, una. Y tampoco entre dos personas cualquiera.

-En las películas lo hacen.

-No, en las películas la chica elige primero a uno, pero después se arrepiente, y después cambia y elige al otro, que aún la estaba esperando, y terminan todos felices. Pero en la vida real, todo eso no suele darse tan coordinadamente. No se da de ninguna manera, en realidad. 

-Bueno, tomá una decisión entonces, chica real.

-No. No puedo. ¿Cómo decidir entre dos personas que me buscan, si yo no había salido a buscar a nadie? Estoy condicionada. No tengo la mente clara. Me influencian.

-De eso se trata un cortejo, o eso creía... ja. Che, hacé una lista de pros y contras. ¿Muy choto?

-Sí, las personas no son artefactos, Frank. Son personas. Basta, me cansé. Todo bien con todo el mundo, ¡y chau! Así no lastimo a nadie.

-Mirá flaca, en realidad, sabé que si no elegís ni dejás las cosas en claro, vas a lastimar a ambas personas, y te vas a querer matar, por boluda. Es peor tenerlos esperando (aunque ellos no sepan que están esperando).

-En eso tenés razón. Pero ¿querés que te cuente otra cosa?

-¿Qué?

-Ellos se conocen. Se llegan a enterar, y se matan entre ellos.

-Sí, y te mandan a la mierda a vos.

-Sí, me mandan a la mierda a mi. ¡Pero yo no busqué a ninguno, loco! Yo no tengo la culpa... Ellos me buscaron a mi. Y debería sentirme honrada y estar pasándola bien, no tan alterada.

-Si no decidís, sí tenés la culpa. Loca alterada.

-A veces te odio Frank.

-Ya lo sé.

-¿Y sabías que no me estás ayudando ni un poquito? ¿Que me estás confundiendo aún más, respecto a mi maldita elección?

-Y si, flaca, si soy vos misma. Te confundo porque te confundís sola.

-Pensé que eras el conejo gigante de la película.

-Sí, pero en la película el conejo gigante era el mismo protagonista. Era el pibe.

-¿O sea que yo soy un pibe?

-Flaca, dejate de joder y pensá qué carajo le vas a contestar mañana a estos pobres boludos.

-Me parece que les voy a decir que no a los dos, y listo. No se pelean entre ellos, y yo no tengo que poner a uno por sobre el otro. Soy una genia.

-Una genia que se queda sin el pan y sin la torta. ¿Sos mártir ahora? ¡Y boluda!

-Gracias Frank, gracias por nada.

-¡Cuando quieras! Y avisame cuando te decidas...


domingo, 30 de marzo de 2014

Perro de dos cabezas.

A veces digo "ya fue", y mando todo al diablo. Simplemente comienzo a decir lo que realmente me parece, sea cual fuere la ocasión, sin tapujos.

Resulta que más de una vez, en lugar de ser algo negativo, termina siendo una resolución liberadora; porque me quita presión, me provoca una agradable sensación de bienestar y tranquilidad al no tener que llevar nada a cuestas; por no tener que cumplir el protocolo, ni cuidar al resto, o ser precavida, adecuada, correcta, perfecta. 

Inclusive, he intentado aplicar esta actitud directamente a las personas, y también ha resultado fructífero. Porque en vez de herir sensibilidades ajenas, termino ganando adeptos y encontrando relaciones más simples y relajadas.


Ojo, que hubo veces en las que retiré todos los filtros -intentando ser descortés a propósito, diciendo lo que pensaba de manera casi desafiante- pero, en lugar de alejarse, el individuo me agradeció por la honestidad y se apegó aún más. Eso fue confuso, porque quise usarlo como arma de aleje y fue arma de pegue. De todas maneras terminó siendo buen pegue, y mejoraron las cosas.





A veces hay que bajar la guardia. 


A veces hay que apuntar justo a la cabeza. 


Y a veces, hay que hacer cualquiera de las dos cosas, y ver qué pasa. 





Nunca sabemos nada, qué lo parió...







Esta vez


No me gustás vos, por ser vos.
Me gusta la idea que me hago de lo que sos.
Me gusta verme reflejada en lo que creo que sos.
Me agrada la idea que tengo de lo que quisiera que fueses.
No me gustás vos, es más,
creo que no te conozco.

insomnio ida y vuelta.




Esta noche me quiero quedar insomne 
tan solo para seguir escuchando la lluvia.


sábado, 29 de marzo de 2014

¿


Cómo es que si 

"todos sentimos lo mismo"

nunca nos encontramos
y nos entendemos?

miércoles, 26 de marzo de 2014

Blue Beauty.



Tuya es la culpa,
por acostumbrarme como princesa.

Ahora voy con la cabeza en alto siempre,
aunque sin príncipe.


(la misma pesadilla)


A veces me da asco
besarte con cariño ajeno

mis besos, fueron miles de besos alguna vez,
y todos los que serán.



A veces me da bronca 
extrañarte con tristeza usada

mi pena tan poco original, tantas veces llorada,
una burda copia.



A veces siento como si ya todo hubiese sido dicho, 
todo visto, todo vivido, todo nombrado.
A veces siento como si a todos nos pasaran las mismas cosas,
como si tuviésemos las mismas cartas,
como si opinásemos lo mismo.


Yo juro que soy yo misma,
-o intento serlo, aunque me pierdo-
pero es que todas estas sensaciones repetidas
me hacen ponerme a pensar
en si no seremos todos una sola, una única persona
que no para de soñar


lunes, 24 de marzo de 2014

Todos los grises llevan blanco.


La historia se repite:
aquí y ahora / allá y ayer,
todo repetido como un disco de mil años

años en los que las mismas personas, distintas,
pasaron por las mismas cosas, parecidas,
y todo, todo, todo,
otra vez, siempre
porque nunca dejó de ser
(lo mismo)

Y otra vez, los sentimientos, los mismos
y otra vez, las mismas palabras, desordenadas
y otra vez y otra vez
las mismas caras, las mismas risas, las lágrimas
tienen todas más o menos sal, pero la tienen
porque el dolor es el mismo, con otros nombres.

Y las parejas se encuentran, y se olvidan;
ellos se acuestan juntos, y no se hablan;
ellas los engañan, ellos las dejan;
ellos se miran y no pueden olvidarse;
ella lo espera, pero él nunca vuelve;
(y ella lo espera, por siempre)
él la desea, pero no se lo dice;
ella y él intrépidos, escapan juntos;
él la quiere, pero debe irse;
ella está expectante, pero él no se da cuenta;
él espera su apoyo, y ella es egoísta;
ella deja todo por él, pero él no lo sabe;
ellos proyectan, planifican;
ellos pierden, ellos buscan;
ella sola, él solo, ella triste, él triste;
él contento, ella extasiada, ellos felices;
y los hijos, y los hijos, los mismos;
y la gente de viaje, la gente en la calle,
la misma calle hace tanto tiempo.
 
Tanta vereda caminada, pisada
tantos corazones caminados, pisoteados
tantas bocas besadas, siempre los mismos besos
tantas manos pasadas, tantos abrazos, miradas de lejos
los mismos crímenes, las mismas pasiones, los mismos antojos, las mismas razones
las mismas locuras, los mismos abismos.

Que la felicidad se repita! Lo vale.

Más lo que aún no comprendo, es cómo podemos seguir viviendo
tantas personas desde siempre, con el mismo dolor.

¿Cómo es que nunca se acaba, cómo es que re-vivimos errantes?

¿Cómo es que nuestras vidas finitas, son infinitas en los sentimientos, sobre todo en el dolor?

Vergüenza y alivio, copiar generación tras generación las dolencias.
Certeza de desencuentro, resignación histórica, consuelo generacional, frustración compartida, herencia repetida.


Romeo y Julieta nunca se acaba

y aunque vivimos fugazmente,
lentamente y hasta el fin de los tiempos, 
eternamente (por siempre)

morimos 
de 

amor.


domingo, 9 de marzo de 2014

Duro.


A la cuarta copa efervescente, me dan ganas de saltarte encima, olerte, llamarte, seducirte, encontrarte, desvestirte con las manos, morderte, buscarte, callarte, desvestirte con la mirada (no necesariamente en ese orden). 

Ahí es cuando me doy cuenta de que sos un pasatiempo. O proyecto de.

Porque, hasta estando narcóticamente alterada, hay cosas que no haría, y gente a la que no llamaría, por respeto a lo legítimo y al decoro. Siempre queda un rastro de conciencia y nitidez controlada. 

Pero te llamaría a vos, sí. Y no te creas, no es por ser único y especial. Es porque -en este caso- no me importa el derroche, y luego la ausencia. No me afecta... No me inhibe el despilfarre bacano, y el corte de rostro consiguiente. No me preocupa la superficialidad aplicada al objeto de mi saciedad. Claramente, no me interesás demasiado.

Me interesa morderte cuando tenga ganas, y que no me dirijas la palabra hasta que yo no te avise. Te vas a dar cuenta, igual, no te preocupes. Te voy a avisar. O no.

sábado, 8 de marzo de 2014

De cómo responder una pregunta que todavía no respondí ni sé si tiene respuesta.


No sé ni cómo ordenar este post. Básicamente, comencé a escribirlo de abajo hacia arriba... porque no tengo idea de cómo decir lo que quisiera decir. Quizás tendría que atenerme al dicho "si no tienes nada inteligente para decir, mejor di nada", pero meh, internet tiene lugar para todo.


Desde hace un tiempo que vengo recurriendo a la técnica de distracción ante ciertas cuestiones (llamémoslas "irritaciones sentimentales"), por lo que vengo relajada mentalmente menos mambeada que en otros momentos de mi vida, y con una actitud que intenta ser relajada (pero termina rayando en el desinterés).


Aún así, uno siempre tiene cosas en el mate, y aunque trato de ordenar las ideas, mi mente se encuentra en estado de brainstorming permanente. Esto quiere decir que hay pensamientos por la mitad, ideas completas, palabras sueltas, imágenes, deseos, molestias, y polvo por todos lados.
Encima, las cosas destacables que puedo sacar, no necesariamente son una guía de mi accionar, sino que a veces desconciertan bastante, porque salen y es como que no tienen que ver con nada de nada. Entonces, de dónde salen quisiera saber.


Por un lado, existe la premisa de que, para obtener resultados nunca antes obtenidos, se tienen que hacer experimentos nunca antes realizados. Ok. Hasta ahí bárbaro. Eso lo entiendo y lo apaño, aunque por ahora no lo he practicado mucho.


Después, puedo rescatar un par de palabras sueltas. Ideas muy tiradas de los pelos.

Espontaneidad.
Sencillez.
Descontractura.
Futuro/Pasado (en ese orden).
Prueba/Error.
Relajo/Desgano.
Metas/Orden/Prioridades.


Y también escribiendo esto, no sé por qué me puse a pensar en Descartes y su racionalismo. Todo ese tema de los sentidos y su engañosa manera de ser. Creo que me va a dar un insomnio del tamaño de una falacia. 

¿A qué voy con todo esto? (O a qué me gustaría ir) A la toma de decisiones. A la acción. Al por qué uno hace, o deja de hacer. Y cómo. Y gracias a qué.

No todas las personas tienen la cabeza carburando cotidianamente al mismo nivel, y tampoco hacen uso de la razón tan abiertamente. Pero una persona más o menos consciente de la realidad como tal; consciente de cómo es ella misma, de cómo son los que la rodean, y de cómo es lo que la envuelve, tiene una visión más o menos racional de cómo funcionan las cosas... del porqué de muchas cosas. Una persona así, detecta el momento justo en el que se presenta una situación ante la cual debe decidir qué acción tomar, o qué cosa decir, sabiendo que tendrá repercusiones de todo tipo y en varios aspectos. Es entonces que detiene el tiempo en su cabeza (mientras el otro espera que ella tome una decisión), y piensa qué hacer, cuáles son las opciones, se abren ramas de todo tipo. Ramas causales.
Porque, claro, quizás no hay nada planeado, y la pregunta sorprende. Quizás tampoco se (pre)estableció un deseo o un proyecto, siquiera una meta. Entonces, llegado ese punto... ¿Qué se hace? ¿Cómo se decide ante un interrogante o una propuesta que no se tenía contemplada?.

Dicen que la mejor manera de decidirse en algo, es tirando una moneda. Porque una vez la moneda esté en el aire, tu corazón (o mente) te dirá la respuesta correcta. Bah, o al menos la deseada.
Y hasta he hecho la prueba en algún que otro contexto, y funciona. Pero en determinados casos no viene a tema. No sirve. 

Entonces, vuelvo a la pregunta anterior: ¿Cómo decidirse en algo que repentinamente es preguntado (literalmente o no), si no existe aparente deseo por ninguna causa en particular? Arriesgarse o no arriesgarse. Pero arriesgarse a qué. Hay veces en que en ese desglose y ramificación causal, hay muchas variables y espacios en blanco, por falta de información o conocimiento de causa. Ahí se complica más decidirse por algo. Es lo desconocido o lo desconocido.

Quizás siempre haya que decir que sí, como en esa película de Jim Carrey. No le fue tan mal. 
Aunque recordando que Hollywood es muy diferente a como es la vida, quizás no sea buen consejo.

Por otro lado, a veces lo que uno tiene en cuenta a la hora de decidir algo (lo he usado varias veces, aunque subjetivo) es la lista de pros y contras. Claro que pareciera mucha elaboración para algo sentimental, ¿no? Freeeeak.


Entonces, si sólo nos podemos guiar por nuestro corazón... ¿tenemos que esperar a que despierte?
Ciegos como vamos por la vida, esperando que se despierte nuestro lado sentimental, a veces tenemos que tomar decisiones que no pueden esperar a que el corazón comience a trabajar. Porque así como existe el amor a primera vista, también existe todo lo contrario. Y allí la historia tiene que seguir corriendo hasta su desenlace. ¿Pero si no sabemos a dónde vamos, cómo sabemos que vamos a algún lado? No me vengan con esas boludeces de que el camino es lo que importa y que siempre se aprende algo y blablabla. A veces hay deadends. Y no están buenos. Hay mucho camino en círculo, al pedo.


Además, ¿qué pasa con la desincronización humana? O sea, cuando la otra persona está avanzada, en un nivel distinto al nuestro... Allí de pronto te hacen un planteo, o te preguntan algo súbitamente, y vos te ves envuelto en una camisa de no sé cuántas varas, pero más de las que te gustaría, seguramente. 

¿Existe algo para despertar rápido al corazón y preguntarle qué quiere? ¿O hay que esperar que aparezca solo? ¿Y qué hacemos y/o decimos mientras tanto? ¿Vamos concienzudamente, esperando que el cerebro no meta la pata?

Eso de "probar a ver si funciona" nunca me convenció demasiado. Y es que no me siento muy a gusto jugando con las emociones de la gente. Ni siquiera me gusta jugar con las mías! Aún así vivo haciendo malabares.

No sé por qué siento que perdí mi intuición femenina en alguna parte de la ciudad. Estoy esperando encontrarla pronto porque me siento más zombi que nunca. 

Por las dudas le digo que no a todo. No sea cosa que después me tilden de rompecorazones o viuda negra...



Estas cosas me pasan porque me topo con gente poco firme, que no toma cartas en el asunto y me mandan a mí decidir el curso de las cosas. Yo qué sé! Si no estoy segura que sí, debe ser que no! (eso es otra cosa que suele rondarme).

Lo peor es que me preguntaron directamente y yo no sabía qué contestar. O sea, no quise decir "no" (tan sólo por ser una oportunidad, probablemente) pero tampoco tuve tantas ganas de decir que "sí". Lo peor fue que cuando me dijeron "Bueno, quizás no sabés lo que querés y está bien" yo me mordí la lengua para no pecar de contestadora. Porque en realidad sí se qué quiero, pero no sé dónde estará. Y no da contestar eso. Es medio fuerte.

¿Tengo que buscar lugar por lugar? ¿O filtrar y clavar banderita conformista? La búsqueda puede ser infinita si se quiere...


Creo que no llegué a un cierre de post, pero siendo la hora que es, me doy el lujo de terminar acá y conformarme con lo limpio que logré obtener. Fue mejor de lo que pensaba, ¡aunque logré hacer todas las preguntas sin una respuesta! 

Aún. 

Cuando la tenga, volveré.-