jueves, 10 de abril de 2014

De las decisiones (bis)





Ya entendí por qué esa vez pude entregar todo, sin miedo. 

Él no era especial; yo simplemente no tenía con qué comparar

Ni bueno, ni malo.


Es la magia hermosa de la inexperiencia, la inocencia, la ilusión, la fe. 
Hace que uno se juegue todo lo que tiene, sin pensarlo.




1 comentario:

  1. Gran sabiduría.
    No aprendí a hacer bien el papel de cauto, nunca.

    Abrazote.

    ResponderEliminar