jueves, 23 de octubre de 2014

Con el paso del tiempo, uno cada vez tiene menos paciencia; cree menos; sufre más algunas cosas. Y ya tiene poca tolerancia, o condena muy rápido (a la primera de tiro...) cuando antes se estiraba y daba vueltas antes de poder animarse a sentenciar algo. 

Ahora, es como si te vengaras por todas esas anteriores que te hicieron. Es algo más bien acumulativo, y ante la primera, ¡PAH! sentencia de muerte.
En realidad, si tengo que ser precisa, no, no es que "te vengás". Pero sí rebalsa el vaso con esta nueva cerecita, puesta encima de un montón de cosas que lo venían llenando desde antes. 

Porque eso es seguro, no es toda agua de ahora... 

2 comentarios:

  1. Entré a desayunar y leí tu comentario y así llegué a ser aplastado por la hipergravedad de esta supernova...
    Con el paso del tiempo, uno descree más, y no es porque las palabras suenen huecas sino que el uso que le dan es cada vez más hipòcrita y entonces el oído que es un sentido muy despierto, nos alerta y nos sugiere que los mandemos al demonio.
    Saludos desde el otro lado del país!

    ResponderEliminar
  2. Este blog no es apto para consumir con el estómago vacío, porque a veces tiene ese efecto. O te aplasta con su dulzura, o te aplasta por denso!
    Sea bienvenido desde los confines nacionales.

    ResponderEliminar